“Un amigo me preguntó: ‘¿Usted se quiere morir?’… y ahí entendí que estaba sobrepasando un límite”, contó.
“Yo no hubiera sido feliz si no me hubiera hecho la cirugía. Pero es cierto que me obsesioné, y eso me hizo daño mentalmente”, admitió.
El actor aprovechó para enviar un mensaje a quienes están considerando este tipo de procedimientos, pidiendo que no se satanicen las cirugías bariátricas, siempre y cuando se realicen con el acompañamiento adecuado. “No hay que demonizar la cirugía bariátrica. Lo importante es hacerla de la mano de un profesional de la salud, con seguimiento y sin poner en riesgo la vida”, recalcó.
Tras reconocer su problema, Varoni ha trabajado en recuperar una relación sana con su cuerpo y su alimentación. Actualmente, asegura que ha frenado esa obsesión y que su objetivo es mantener un peso estable sin sacrificar su bienestar emocional.