La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirmó oficialmente este jueves, con el 90,37 % de las actas procesadas, que la segunda vuelta presidencial del próximo junio será disputada por Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú.
La primera vuelta dejó un resultado ajustado y fragmentado. Fujimori lideró el escrutinio con un 16,9 % de los votos, mientras que Sánchez alcanzó el segundo lugar con un 12,01 %, superando por apenas una décima a Rafael López Aliaga (tercero con 11,91 %). La diferencia final entre el segundo y tercer puesto fue de solo 0,10 puntos porcentuales, desatando un recuento minucioso que terminó por favorecer al izquierdista.
Sánchez: libertad para Castillo y “justicia restauradora”
Tras confirmarse su pase al balotaje, Roberto Sánchez utilizó sus redes sociales para agradecer el respaldo ciudadano y reafirmar los ejes centrales de su campaña. Entre ellos, destacó su promesa de impulsar la libertad del expresidente Pedro Castillo, actualmente cumpliendo condena por el fallido intento de golpe de Estado de 2022. Asimismo, planteó la necesidad de una “justicia restauradora” para atender a las víctimas de las protestas sociales que estallaron tras aquella crisis política.
“El cambio verdadero no se negocia. Vamos por un Perú sin odio, pero con memoria y justicia”, escribió Sánchez en su cuenta oficial.
Fujimori: cuarta vez en balotaje
Para Keiko Fujimori, alcanzar la segunda vuelta representa un hito histórico: es la cuarta vez consecutiva que lidera a su fuerza política hasta esta instancia decisiva. Sin embargo, los antecedentes juegan en su contra: en sus tres participaciones anteriores (2011, 2016 y 2021), fue derrotada en el balotaje. El factor determinante, según analistas, ha sido un fuerte voto anti-fujimorista que logra movilizarse en la fase final de cada elección.
Polarización y desafíos de cara a junio
Expertos consultados coinciden en que el escenario actual reedita la clásica dinámica entre fujimorismo y antifujimorismo que ha marcado la política peruana de las últimas dos décadas. Si bien Fuerza Popular cuenta con una base electoral estructurada y disciplinada, la figura de Fujimori sigue concitando un rechazo transversal en sectores de centro, izquierda y parte de la derecha no alineada.
Por su parte, Roberto Sánchez deberá ahora consolidar una alianza amplia que sume los votos de López Aliaga, de los partidos de centro y de las organizaciones progresistas que no le apoyaron en primera vuelta, mientras intenta desmarcarse del fantasma de la inestabilidad que dejó el gobierno de Castillo.
Con la definición de estos dos candidatos, Perú se encamina a una elección que pondrá a prueba nuevamente la polarización social, la solidez de las instituciones y la capacidad de ambos proyectos para construir mayorías en un país cansado de la crisis política, pero profundamente dividido.
El balotaje está previsto para el segundo domingo de junio de 2026.