En un acto de gobierno realizado durante una visita a una comuna en el estado Aragua, el presidente Nicolás Maduro lanzó una serie de duras críticas contra la oposición, a la que calificó de “derecha sayona, extremista y criminal”, asegurando que “jamás” se le permitirá gobernar el país.
El mandatario nacional afirmó que, a pesar de lo que describió como intentos de desestabilización a través de campañas mediáticas y sanciones internacionales, la oposición “carece de arraigo popular” y de la fuerza política necesaria para influir de manera decisiva en la vida nacional.
“Ellos son la violencia y la nada, y jamás de los jamases este pueblo va a permitir que esa derecha (…) gobierne este país”, sentenció Maduro durante su discurso.
La Oposición: “El Grito y la Amenaza”
El Jefe de Estado cuestionó la base de apoyo territorial de sus adversarios políticos. “Y esa derecha extremista ¿Qué tiene, dónde, en qué calle? ¿En qué comunidad? ¿En qué municipio? ¿En qué estado?”, se preguntó retóricamente. Según su visión, el accionar opositor se reduce “al grito de amenaza, al llamado para enloquecer al monstruo imperial y a la violencia”.
Maduro fue más allá al calificar esta proscripción como una “sentencia divina, escrita en los libros de los pactos secretos del cielo”. Afirmó que la oposición no volverá al poder “ni por las buenas ni por ninguna vía” y que así lo ha jurado junto al pueblo.
El pronunciamiento del presidente se enmarca en un contexto político de tensiones persistentes y de cara a los próximos ciclos electorales, reafirmando la postura oficial de cerrar cualquier posibilidad a un cambio de gobierno liderado por las fuerzas opositoras.