El ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, destacó este martes la capacidad de resistencia del pueblo venezolano frente al bloqueo internacional, durante una visita a la planta de embutidos Gilgod, ubicada en el área metropolitana de Caracas.
Acompañado por trabajadores y directivos de la empresa, Cabello utilizó el recorrido como un escenario para visibilizar el esfuerzo productivo nacional y reafirmar el compromiso del Gobierno Bolivariano con la soberanía económica. En su intervención, el ministro calificó a industrias como Gilgod como un ejemplo vivo de la “Venezuela que no se rinde”.
“Nos han invitado para acá como un esfuerzo de la Venezuela que es capaz de salir adelante, que no se rinde, que a pesar de las dificultades, de las sanciones, de la persecución financiera, sigue produciendo para el pueblo”, afirmó Cabello.
En ese sentido, lanzó una reflexión que marcó el tono de su discurso: “Imaginemos a Venezuela sin sanciones”. Sugirió que el crecimiento económico actual, aunque real y sostenido, representa apenas una fracción del potencial nacional que podría desplegarse en un escenario de libre comercio y ausencia de medidas coercitivas unilaterales.
“El pueblo venezolano ha demostrado que es capaz de avanzar por esfuerzo propio. Pero si logramos eliminar el bloqueo, el despegue será mucho más rápido y contundente”, subrayó.
El titular de Interior, Justicia y Paz vinculó directamente la capacidad productiva del país con la convocatoria a la “Gran Peregrinación Nacional”, una movilización impulsada por el Ejecutivo nacional para exigir ante organismos internacionales y la comunidad mundial el levantamiento definitivo de las sanciones. Cabello invitó a los trabajadores, empresarios y al pueblo en general a sumarse a esta jornada como un acto de acompañamiento activo al cese de las restricciones.
“La recuperación económica es un hecho real, pero debemos consolidarla. Por eso los invitamos a caminar juntos en esta Gran Peregrinación. No es solo una protesta, es una demostración de unidad y fe en el futuro de Venezuela”, enfatizó.
El ministro cerró su intervención insistiendo en el orgullo por lo “hecho en Venezuela” y reafirmando que el objetivo final del proceso de estabilización y crecimiento es construir “una Venezuela próspera que beneficie a todos los ciudadanos por igual”.