Presidente Maduro denuncia despliegue militar de EE.UU. en el Caribe y exige cese de “amenazas” en cumbre Celac-UE

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, advirtió este domingo sobre el resurgimiento de la Doctrina Monroe y condenó el despliegue militar de Estados Unidos en el mar Caribe, durante su intervención en la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE).

En un mensaje dirigido a los líderes reunidos, Maduro calificó el operativo estadounidense –que incluye “portaaviones de última generación, destructores misilísticos y submarinos nucleares”– como una amenaza directa a la soberanía regional. “Frente a un despliegue de fuerza de tal magnitud no caben medias tintas”, aseveró.

El mandatario venezolano rechazó que, bajo el “eufemismo” de la lucha contra el narcotráfico y la seguridad, se pretenda imponer una estrategia de “cambios de régimen” para apoderarse de las “inmensas riquezas y recursos naturales” de América Latina. “No aceptamos ni aceptaremos tutelaje alguno”, enfatizó.

Llamado a la acción regional y crítica a las sanciones

Maduro hizo un llamado a los países de la región a “sumar nuestras fuerzas” para exigir el “cese inmediato de los ataques y amenazas militares”. Proclamó la defensa de la región como “zona de paz” y pidió el rechazo categórico a la militarización, la investigación independiente de las “ejecuciones” denunciadas por la ONU y el establecimiento de mecanismos regionales de “cooperación humanitaria y defensa colectiva”.

Asimismo, condenó el “criminal e inhumano bloqueo” contra Cuba y rechazó su inclusión en la lista de países patrocinadores del terrorismo. Exigió el levantamiento “inmediato” de todas las medidas coercitivas unilaterales, incluidas las de la UE, que –a su juicio– “vulneran derechos y obstaculizan el desarrollo” de los pueblos.

Contexto de tensiones con Washington

La advertencia de Maduro se produce en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos, que desplegó una fuerza naval frente a las costas venezolanas en agosto pasado, alegando la lucha antidrogas. Desde entonces, se han reportado bombardeos contra embarcaciones sospechosas que han dejado decenas de muertos, acciones criticadas por la ONU y varios gobiernos regionales como “ejecuciones sumarias”.

Washington también ha acusado sin pruebas al presidente Maduro de narcotráfico y ha ofrecido una recompensa por su captura, mientras el ex presidente Donald Trump admitió haber autorizado operaciones encubiertas de la CIA en Venezuela.

Caracas, respaldada por potencias como Rusia –cuyo representante en la ONU calificó las acciones de EE.UU. como una “campaña descarada de presión”–, insiste en que el verdadero objetivo de Washington es la injerencia y el control de los recursos de la región.