El presidente de Venezuela enfrentará su juicio en Nueva York desde el Metropolitan Detention Center, conocido por sus duras condiciones y por haber albergado a narcotraficantes famosos.
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, llegó la noche del sábado a la ciudad de Nueva York, donde permanecerá detenido en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, una prisión federal catalogada por algunos jueces y medios como “el infierno en la tierra” debido a sus severas condiciones. Maduro aguardará allí su enjuiciamiento, programado para este lunes.
El traslado se realizó mediante un helicóptero que aterrizó en un helipuerto a orillas del río Hudson, en Manhattan, después de que un avión militar lo llevara a un aeropuerto del norte del estado de Nueva York. Posteriormente, fue conducido a una instalación federal vinculada a la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA) antes de ser ingresado en el MDC.
Una prisión de alto perfil
El Metropolitan Detention Center, operativo desde 1994, alberga actualmente a 1,121 detenidos en espera de juicio o sentencia. Este centro ha sido utilizado para recluir a figuras notorias, como Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa. También han pasado por sus celdas el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández –quien permaneció allí durante su arresto–, así como el empresario Luigi Manggione y el rapero Sean “Diddy” Combs.
Condiciones criticadas
El MDC ha sido objeto de críticas recurrentes por parte de autoridades y organizaciones de derechos humanos debido a sus duras condiciones, que incluyen sobrepoblación, falta de acceso a servicios básicos y problemas de seguridad. Algunos jueces federales han optado por no enviar reclusos a esta instalación, calificándola incluso como “el infierno en la tierra”. Las autoridades han informado que están incrementando el personal para resolver los problemas estructurales de la prisión, según reportes de medios como Univisión.
Proceso judicial inminente
Maduro enfrentará cargos en una corte federal de Nueva York, en un juicio que se espera atraiga atención internacional. Su llegada a Estados Unidos marca un capítulo sin precedentes en las relaciones entre Washington y Caracas, así como en la aplicación de la justicia estadounidense contra un jefe de Estado en ejercicio.
El gobierno venezolano aún no ha emitido una declaración oficial sobre la detención y el encarcelamiento de Maduro en el MDC. Mientras tanto, se anticipan manifestaciones tanto de apoyo como de rechazo a su figura en las afueras del tribunal y la prisión durante los próximos días.