Milei imita a Trump con los medios: “No sucedió ni en los peores momentos del kirchnerismo”
Desde hace muchas décadas, los cronistas y los fotógrafos acreditados ante el Parlamento argentino sabían bien dónde ubicarse y cómo trabajar en el monumental edificio ubicado en el centro de Buenos Aires. Hasta que llegaron al poder los hermanos Milei (Javier y Karina) y tomaron una decisión implacable: alejar a los periodistas del presidente. ¿Cuánto de lejos? Lo más que se pueda.
Los fotógrafos podían moverse hasta ahora por el recinto parlamentario para captar las mejores instantáneas, pero ahora serán recluidos en palcos lejanos. Y los cronistas, que contaban con una serie de posiciones bien cercanas al presidente, detrás del atril desde el que habla habitualmente y frente al hemiciclo, serán igualmente alejados, en su caso al segundo piso. La decisión fue tomada por Karina, hermana del presidente y secretaria general de la Presidencia.
Es una decisión “sin antecedentes en más de un siglo de tarea periodística en el Parlamento”, señaló el Círculo de Periodistas Parlamentarios en una carta dirigida a la número dos del Ejecutivo, Victoria Villarruel, también presidenta del Senado, y a Martín Menem, líder de la Cámara de Diputados.
La carta tiene carácter de urgencia porque este sábado, en el inusual horario de las nueve de la noche, Milei dará un discurso ante la Asamblea Legislativa para declarar inaugurado el periodo ordinario de sesiones. Un discurso que se espera explosivo y repleto de reproches a la oposición, e incluso a un aliado crítico como es hoy el ex presidente Mauricio Macri.
Es una decisión “sin antecedentes en más de un siglo de tarea periodística en el Parlamento”, señaló el Círculo de Periodistas Parlamentarios en una carta dirigida a la número dos del Ejecutivo, Victoria Villarruel, también presidenta del Senado, y a Martín Menem, líder de la Cámara de Diputados.
La carta tiene carácter de urgencia porque este sábado, en el inusual horario de las nueve de la noche, Milei dará un discurso ante la Asamblea Legislativa para declarar inaugurado el periodo ordinario de sesiones. Un discurso que se espera explosivo y repleto de reproches a la oposición, e incluso a un aliado crítico como es hoy el ex presidente Mauricio Macri.
“El Congreso es la casa de la democracia y no puede convertirse en un ámbito donde se restrinja el ejercicio libre de periodismo“, añaden los periodistas en su carta, al tiempo que denuncian que la decisión de los Milei “atenta directamente contra el derecho a la libertad de expresión y de prensa, y vulnera principios fundamentales” de la Constitución argentina.
Pero por más urgencia, argumentos y enojo que haya en la misiva, es muy probable que nada cambie. Porque Milei, al más puro estilo exhibido por el mandatario al que más admira, Donald Trump, no disimula su desprecio por los medios de prensa tradicionales y el periodismo en general, al que estigmatiza constantemente con el mote de “ensobrados”, un adjetivo que pretende reflejar los sobornos que, según el inquilino de la Casa Rosada, reciben los periodistas en sobres generosamente nutridos.
Los insultos y descalificaciones permanentes de Milei a la prensa son, además, la base para un incesante y multiplicado ataque en redes sociales a los medios y periodistas, estigmatizados como nunca antes en los 41 años de la actual era democrática. En una democracia fuertemente presidencialista como es la argentina, la palabra de Milei pesa como ninguna otra. El escenario es muy parecido al que se está viviendo también en otros lugares como Estados Unidos, donde mientras Elon Musk y otros alfiles de Trump cargan sin cesar contra los medios convencionales, las redes sociales se erigen en campo abonado para la desinformación y la batalla ideológica.
Fuente: EL MUNDO