Cientos de mujeres chavistas se concentraron este lunes en una plaza del este de Caracas para rechazar los comentarios racistas y misóginos dirigidos contra la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante un acto opositor celebrado el pasado sábado en Madrid, donde un grupo de asistentes se refirió a la mandataria como «la mona».
La movilización, convocada por organizaciones sociales y movimientos de mujeres, calificó lo ocurrido en la Puerta del Sol como «uno de los actos más vergonzosos y tristes», en palabras de Indira Urbaneja, integrante del Programa para la Convivencia y la Paz.
«Un acto misógino, un acto que degrada la condición humana de una mujer», señaló Urbaneja durante la concentración, en la que también se anunció que ya se han recolectado 20.000 firmas en contra de estas agresiones. El proceso de recolección se extenderá por dos semanas más, con el objetivo de presentar una denuncia formal ante la Embajada de España en Caracas.
«El Gobierno español debe tomar acciones para que este tipo de situaciones no se repitan», exigió Urbaneja, al tiempo que solicitó medidas concretas contra el cantante venezolano Carlos Baute, quien durante su actuación en el acto opositor repitió con el micrófono la frase «fuera la mona», incitando los cánticos discriminatorios. Baute se disculpó este lunes a través de un video publicado en redes sociales.
Por su parte, Odalis Monzón, del Movimiento de Amas y Amos de Casa de Venezuela, enfatizó que, más allá de las diferencias políticas, «cada quien puede tener una manera de pensar, pero siempre en el marco del respeto». Monzón defendió la gestión de la presidenta encargada, asegurando que ha llevado las riendas del país con «mucho tino» y llamando a la unidad nacional.
La oposición también rechazó los cánticos
Cabe destacar que la propia líder opositora María Corina Machado, a quien esperaban los asistentes al acto en Madrid, rechazó los cánticos racistas en una entrevista con EFE. «Jamás se escuchará en mi boca una palabra o una expresión que juzgue o descalifique a una persona por su religión, por su género o por su raza», afirmó Machado, quien diferenció su postura de lo que calificó como prácticas divisorias del «régimen de Nicolás Maduro».
Sin embargo, las manifestantes chavistas insistieron en que la responsabilidad no recae solo en los asistentes al acto, sino en las estructuras que permiten y normalizan estos discursos de odio, y anunciaron que continuarán con la recolección de firmas y acciones diplomáticas para que el Gobierno español se pronuncie de manera firme contra el racismo y la misoginia.