Gigi Dall’Igna, director de Ducati Corse, hace balance del GP de Gran Bretaña, una carrera “discreta” para la marca, en la que Bagnaia volvió a fallar: “No hay justificación”.
Ducati tiene a todos malacostumbrados. Eso es lo que pasa cuando estableces en el Mundial de MotoGP una hegemonía histórica. Y es que, aunque la marca haya terminado en el podio del GP de Gran Bretaña con un tercer puesto de Marc Márquez y una victoria en el esprint con Álex… parece que la escudería italiana ha entrado en crisis. Los de Borgo Panigale suman su segundo gran premio consecutivo sin ganar la carrera principal del fin de semana. Cuando podían conseguir superar a Honda con una racha de 23 grandes premios consecutivos ganando, los mismos japoneses evitaron que se les desbancara. En Silverstone las apuestas indicaban a una nueva victoria de los italianos y, aunque acertaron, no fue Ducati quien se la llevó, sino Aprilia. Las condiciones complicadas de la pista volvieron a hacer mortal a una GP25 que, a la vista está, no es invencible.
Así que el fin de semana fue extraño para Ducati. Un sabor agridulce que Gigi Dall’Igna, director de Ducati Corse, muestra en su habitual análisis después de cada fin de semana de carreras. “Con once ganadores diferentes en otras tantas ediciones recientes de este GP, Silverstone confirma toda su imprevisibilidad, más aún el domingo, con banderas rojas, fuertes vientos, caídas, contratiempos técnicos y reanudaciones. Una carrera llena de giros y sorpresas en la que todo el pelotón se ha reorganizado varias veces, entre cambios en la cabeza de carrera y emocionantes remontadas desde la retaguardia”, comienza el ingeniero italiano, que habla de un domingo “bastante complicado, inusual, ciertamente no brillante y con una actuación más bien discreta”.
Y pudo ser peor sin la bandera roja. Pecco Bagnaia estaba llamado a sufrir y su nueva estrella, Marc Márquez, se fue al suelo en la segunda vuelta de la primera carrera. Por suerte, el aceite en pista y la pausa de la carrera le permitió volver al box para salir con la segunda moto y reanudar una cita en la que acabó tercero. Un nuevo podio, más puntos para el Mundial (es más líder), pero en mal sabor de boca porque casi pierde la posición en favor de un Franco Morbidelli que venía fuerte y que entró solo 17 milésimas por detrás del español. “Marc ha hecho un gran trabajo, se ha visto en apuros y ha sido capaz de remontar hasta el tercer puesto, que en estas circunstancias vale mucho, teniendo en cuenta la suerte de haberse beneficiado de una segunda salida tras la caída inicial. En cualquier caso, fue una remontada notable, en absoluto previsible, ni fácil de conseguir, en la que puso la determinación de un veterano consumido y la tenacidad de un novato”, explicaba Dall’Igna.
Fuente: AS