El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la posible celebración de elecciones en Venezuela en el corto plazo sería “prematura”, al tiempo que advirtió que su país mantendrá una política de presión contra quienes ostenten el poder en Caracas si no se abordan cambios tangibles, especialmente en materia de seguridad y control territorial.
En entrevista con NBC News, Rubio se refirió a la situación tras la captura del presidente Nicolás Maduro, operación que describió como una acción de seguridad nacional estadounidense orientada a frenar el narcotráfico y contrarrestar la influencia de potencias adversarias, y no como una guerra contra Venezuela.
Consultado sobre un eventual calendario electoral, Rubio fue contundente: “¿Elecciones? Creo que es prematuro en este momento”. Enfatizó que, aunque la democracia y los comicios son objetivos declarados, la prioridad inmediata de la administración es “la seguridad, el bienestar y la prosperidad de Estados Unidos”.
Enfoque en el control y las influencias extranjeras
El alto funcionario sostuvo que el foco actual está en quienes controlan el aparato militar y policial venezolano tras la salida de Maduro, instándoles a tomar “un camino diferente”. Admitió que la líder opositora María Corina Machado es “fantástica”, pero señaló que “la mayoría de la oposición no está presente en Venezuela”, explicando por qué Washington no trabaja directamente con ella en este momento.
Rubio advirtió que Estados Unidos mantendrá la llamada “cuarentena petrolera” y continuará incautando embarcaciones sancionadas y atacando rutas del narcotráfico dirigidas a su territorio.
Respecto al petróleo, aseguró que EE.UU. no necesita el crudo venezolano, pero advirtió con firmeza: “Lo que no vamos a permitir es que la industria petrolera en Venezuela sea controlada por adversarios de Estados Unidos”. Cuestionó la presencia de China, Rusia e Irán en el sector y sentenció: “No se puede convertir a Venezuela en un centro de operaciones para Irán, Rusia, Hezbolá, China ni para los agentes de inteligencia cubanos. Eso no puede continuar”.
Negación de una “invasión” y mirada al futuro
Rubio rechazó las comparaciones de la operación con conflictos como Irak o Afganistán, calificando de “payasos” a quienes las equiparan. Aclaró que la acción no fue una invasión ni requirió aprobación del Congreso.
Mientras Nicolás Maduro se prepara para enfrentar la justicia estadounidense y la vicepresidenta Delcy Rodríguez asume como presidenta interina exigiendo su liberación, Rubio concluyó que el futuro inmediato de Venezuela dependerá de las decisiones que se tomen en las próximas semanas y meses, siempre vinculadas al interés nacional de Estados Unidos. “Todos deseamos una transición democrática”, afirmó, “pero estamos hablando de lo que ocurra en el corto plazo”.