El Comité Olímpico Internacional (COI), bajo la dirección de su comisión presidida por Kirsty Coventry, publicó un documento aclaratorio sobre las normas de participación que regirán a partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, con el objetivo de preservar la equidad en las competencias femeninas basándose en criterios biológicos y científicos.
Participación de deportistas transgénero
La entidad ratificó que no existe una exclusión hacia los deportistas transgénero, quienes podrán competir siempre que logren su clasificación por méritos propios. Sin embargo, deberán hacerlo estrictamente en la categoría que corresponda a su sexo biológico. Esta medida, que no tendrá carácter retroactivo para proteger resultados previos, busca garantizar la justicia competitiva en el deporte olímpico.
La prueba del gen SRY
Para determinar la elegibilidad en la categoría femenina, el COI implementará de forma obligatoria una prueba de detección del gen SRY, presente únicamente en hombres biológicos. Se trata de un test no invasivo de alta precisión (superior al 99%) que se realiza una sola vez en la vida mediante un raspado bucal.
Aquellas deportistas cuyo resultado sea negativo podrán participar en las pruebas femeninas, mientras que los varones biológicos, independientemente de su identidad de género, deberán tomar parte en las pruebas de la categoría masculina si cumplen con los estándares de clasificación olímpica.
Excepciones contempladas
El organismo prevé excepciones específicas para casos de trastornos genéticos de muy baja prevalencia, como el síndrome de insensibilidad androgénica, permitiendo que mujeres portadoras del gen SRY compitan en la rama femenina tras someterse a pruebas médicas complementarias.
Asimismo, se otorgará flexibilidad a las federaciones internacionales en disciplinas donde se demuestre que la fuerza física no es un factor determinante para la equidad, citando como ejemplo la hípica.
Declaraciones oficiales
La comisión presidida por Kirsty Coventry enfatizó que estas normas buscan equilibrar dos principios fundamentales: la inclusión y la equidad competitiva. “Queremos que el deporte olímpico sea accesible para todos, pero también debemos proteger la integridad de las competencias femeninas. Esta medida, basada en evidencia científica, nos permite avanzar en esa dirección”, señaló un portavoz del COI.
Impacto en el movimiento olímpico
La decisión del COI ha generado reacciones encontradas en el ámbito deportivo internacional. Organizaciones defensoras de los derechos de las personas transgénero han expresado su preocupación por las implicaciones de la medida, mientras que diversas atletas y federaciones han respaldado la iniciativa como un paso necesario para garantizar la equidad en el deporte femenino.
Próximos pasos
El COI trabajará en conjunto con las federaciones internacionales para implementar estos lineamientos de cara a Los Ángeles 2028, asegurando que los procesos de verificación sean accesibles, respetuosos y científicamente rigurosos. Se espera que en los próximos meses se publiquen protocolos detallados sobre la aplicación de la prueba del gen SRY y los mecanismos de apelación para casos particulares.