El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó este sábado al nuevo cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, ocurrido un día después de que el país persa anunciara la reapertura de la estratégica vía marítima tras el alto el fuego entre Líbano e Israel.
En declaraciones a periodistas en la Casa Blanca, Trump enfatizó que Teherán no podrá utilizar el control de la importante ruta marítima como mecanismo de presión contra Washington. “Querían volver a cerrar el estrecho, ya saben, como lo han estado haciendo durante años. No pueden chantajearnos”, afirmó el mandatario.
Pese a las tensiones, Trump aseguró que los contactos diplomáticos entre Estados Unidos e Irán se mantienen fluidos. “En realidad, todo va muy bien. Ya veremos. Tendremos información al final del día. Estamos hablando con ellos”, concluyó.
Nuevo cierre de Ormuz y acciones militares
Según reportes de agencias internacionales, Irán restableció el control militar total sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz, alegando “reiteradas violaciones y piratería por parte de EE.UU. bajo el pretexto del bloqueo naval”. Las autoridades iraníes advirtieron que el estrecho permanecerá bajo estricta vigilancia de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica hasta que Estados Unidos ponga fin a lo que Teherán considera una interferencia en la libre circulación de buques.
Medios como Reuters y Tasnim informaron que dos buques de bandera india fueron obligados a retirarse hacia el oeste del estrecho, y que durante el incidente se produjeron disparos. Asimismo, The Wall Street Journal reportó que al menos 20 barcos que se preparaban para cruzar Ormuz tuvieron que cambiar de rumbo tras el cierre.
La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de esta crisis, que amenaza con afectar el tránsito de aproximadamente el 20% del petróleo mundial que atraviesa diariamente el estrecho de Ormuz.