En una rueda de prensa celebrada hoy, el Secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció que la reciente operación militar conocida como ‘Furia Épica’, que resultó en la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, ha marcado un cambio significativo en el régimen iraní. A pesar de que Hegseth enfatizó que la operación no se había planteado como una guerra de cambio de régimen, aseguró que “con seguridad el régimen ha cambiado y el mundo es mejor por eso”.
La operación, que comenzó el sábado pasado, ha sido descrita por Hegseth como “la más letal, más compleja y más precisa de la historia”. Durante su intervención, el jefe del Pentágono destacó la “precisión abrumadora” de los ataques y afirmó que la fortaleza de Estados Unidos crece a medida que las capacidades de Irán se debilitan.
Mientras tanto, el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., Dan Caine, advirtió que las operaciones en Irán “llevarán algo de tiempo” y serán parte de una “fase inicial” más amplia. Caine reconoció que la misión requerirá un “trabajo penoso” y anticipó nuevas bajas entre las tropas estadounidenses.
El despliegue estratégico incluye miles de efectivos de todas las ramas de las Fuerzas Armadas, junto con avanzados cazas y aviones de reabastecimiento. Caine reveló que ya se ha confirmado la muerte de un cuarto militar debido a las heridas sufridas durante los ataques iniciales de ‘Furia Épica’.
Con esta contundente declaración, el gobierno de EE.UU. reafirma su compromiso con la desmantelación de las capacidades militares iraníes y el fin de la amenaza que representa el régimen en Teherán.