El viceprimer ministro Eduardo Martínez exigió reformas urgentes al sistema financiero global y denunció que las sanciones limitan la cooperación ambiental internacional.
En la apertura de la Cumbre Climática COP30, el viceprimer ministro de Cuba, Eduardo Martínez, denunció que el bloqueo financiero impuesto por Estados Unidos constituye el “mayor obstáculo” para que la isla implemente políticas efectivas contra el cambio climático y alcanzar sus metas de desarrollo sostenible.
Durante su intervención en la conferencia internacional, Martínez afirmó que estas sanciones no solo afectan directamente a Cuba, sino que también limitan severamente la cooperación ambiental internacional con el país caribeño, obstaculizando el acceso a tecnologías limpias y financiamiento climático esencial.
Compromiso en Medio de Adversidad
Pese a estas restricciones, el funcionario reafirmó el compromiso de Cuba con el Acuerdo de París, destacando la reciente presentación de su Informe de Transparencia y la actualización de su Contribución Nacionalmente Determinada (NDC) como evidencia de su participación activa en los esfuerzos globales contra el calentamiento.
Martínez señaló que los problemas climáticos actuales se ven “agravados por patrones de consumo insostenibles, profundas desigualdades sociales y privilegios heredados de épocas coloniales”, en una clara crítica al modelo de desarrollo predominante.
Críticas al Gasto Militar y Llamado a la Reforma
El viceprimer ministro cubano criticó especialmente la priorización del gasto militar sobre las necesidades ambientales de los países más vulnerables: “Mientras las naciones desarrolladas, especialmente Estados Unidos, aumentan su presupuesto militar, las necesidades de adaptación climática de los países del Sur Global quedan sin atenderse”.
Martínez urgió una reforma inmediata de las instituciones financieras globales, argumentando que los modelos actuales “obstaculizan la cooperación y perpetúan desigualdades”. Entre las medidas concretas propuestas se encuentran:
1. Aumentar significativamente el financiamiento climático para estados insulares y países en desarrollo.
2. Eliminar las prácticas unilaterales en la política internacional que afectan la cooperación ambiental.
3. Movilizar voluntad política para cerrar las brechas económicas y sociales que limitan la acción climática.
La intervención de Cuba en la COP30 subraya los desafíos que enfrentan los países bajo sanciones internacionales para implementar políticas climáticas efectivas, en un contexto donde la justicia climática y las reparaciones por daños históricos emergen como temas centrales en las negociaciones internacionales.
Fuente: GV