Estados Unidos respaldó públicamente la necesidad de establecer “garantías de seguridad perdurables” para Ucrania, tras participar por primera vez en una reunión de alto nivel de la Coalición de Voluntarios en apoyo a Kiev, celebrada este martes en el Palacio del Elíseo. El anuncio, realizado por el enviado especial estadounidense Steve Witkoff, marca un compromiso más explícito de la administración del presidente Donald Trump en el marco del conflicto.
Witkoff destacó que la delegación de EE.UU. —que incluyó al asesor y yerno del presidente, Jared Kushner— logró “un progreso significativo en varias líneas de trabajo críticas”, incluyendo el desarrollo de un marco bilateral de seguridad y un plan de prosperidad para Ucrania. “Estamos de acuerdo con la Coalición en que garantías de seguridad perdurables y compromisos de prosperidad robustos son esenciales para una paz duradera”, afirmó en un comunicado, agregando que las discusiones con la delegación ucraniana continuarían en los próximos días.
En paralelo, el presidente francés y anfitrión de la cumbre, Emmanuel Macron, anunció un avance estratégico significativo: en caso de alcanzarse un alto el fuego entre Ucrania y Rusia, la supervisión de su cumplimiento recaerá en los aliados de Kiev bajo el liderazgo de Estados Unidos. “Estados Unidos ha clarificado su participación, en particular en la vigilancia de la línea del frente”, señaló Macron ante la prensa, subrayando que Washington “ha marcado un cambio” en las últimas semanas.
Macron también informó sobre los preparativos para el establecimiento de una “fuerza multinacional” —compuesta por elementos aéreos, marítimos y terrestres— destinada a proporcionar “tranquilidad” a Ucrania tras un eventual cese de las hostilidades, operando lejos de la línea de contacto.
La cumbre, que reunió a representantes de 35 países aliados, concluyó con la firma de la ‘Declaración de París’ por parte de Macron, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, el primer ministro británico Keir Starmer y el canciller alemán Friedrich Merz, documento que consolida los compromisos acordados.
El respaldo estadounidense y la asunción de un rol líder en la supervisión de un posible alto el fuego representan un giro notable en el enfoque de Washington, que hasta ahora había mantenido una postura más cautelosa en cuanto a compromisos de seguridad a largo plazo para Ucrania.