Cuando el lenguaje delata: racismo, misoginia y la paradoja democrática en la Puerta del Sol

El analista político y presidente de Hinterlaces, Oscar Schémel, advirtió que los insultos dirigidos contra la vicepresidenta Delcy Rodríguez constituyen un acto de violencia simbólica con dos dimensiones claramente reconocidas y prohibidas por el derecho internacional de los derechos humanos.

Según Schémel, estos ataques no son expresiones aisladas, sino el reflejo de una cultura política que normaliza el desprecio hacia quienes, por su origen, color de piel o condición socioeconómica, son señalados como “los otros” dentro del debate público.

“La democracia que Venezuela merece no puede construirse sobre el desprecio a quienes tienen la piel equivocada y son pobres”, sentenció el analista, al tiempo que cuestionó la paradoja de sectores que dicen luchar por la libertad, pero reproducen en sus discursos el racismo y la misoginia que históricamente han oprimido a las mayorías.

Schémel hizo un llamado a reflexionar sobre el lenguaje que circula en espacios públicos como la Puerta del Sol —símbolo de la protesta y la polarización venezolana—, y alertó que tolerar estos discursos de odio profundiza las fracturas sociales y aleja cualquier posibilidad de una convivencia democrática genuina.

“No se puede reclamar respeto a los derechos humanos mientras se insulta a una mujer por su físico o se le reduce a su condición de clase. El cambio político también exige un cambio cultural”, concluyó.

 

 

Fuente: Medios Nacionales