Un recorrido por el Casco Central de Cabimas revela la preocupación de consumidores y comerciantes ante el vertiginoso incremento en los precios de los componentes esenciales para la preparación de la hallaca, plato emblemático de la Navidad venezolana. Testimonios recogidos indican que productos clave han duplicado su valor en cuestión de días, impactando significativamente el bolsillo de las familias.
Aumentos “vertiginosos” en días clave
Jesús Mavarez, residente de Cabimas, relató su experiencia: “La hoja para las hallacas la compré la semana pasada en 300 bolívares y ya hoy está en 600; se disparó un 100% en apenas tres días”. Ante esta situación, muchas familias, como la suya, han adoptado la estrategia de comprar “poco a poco” para que el presupuesto logre abarcar todos los ingredientes necesarios.
Para los pequeños comerciantes, el panorama es aún más complejo. Marisol Reyes, comerciante, detalló incrementos alarmantes: “La papa saltó de 30 a 50 dólares y la zanahoria de 25 a 45 dólares por saco. El ají alcanzó los 2.600 bolívares al mayor”. Reyes explicó que la cadena completa se ha visto afectada, desde el transporte hasta el precio final, lo que obligará a muchas familias a “ingeniárselas” o reducir otros gastos para cumplir con la tradición culinaria.
La búsqueda de accesibilidad y el valor de la unión
Frente a esta coyuntura, compradores como Yoselin Corzo sostienen que, mediante una verificación exhaustiva en distintos puntos de venta, aún es posible encontrar precios “accesibles”. Sin embargo, reconoce que la inestabilidad cambiaria ha sido un factor determinante en el alza generalizada. “Hemos tenido que recorrer varios lugares para poder obtener todo y no perder la tradición”, afirmó Corzo, destacando que, más allá del costo económico, el valor real reside en “el reencuentro familiar durante la cena”.
El espíritu navideño prevalece sobre la economía
A pesar del panorama económico adverso y la presión inflacionaria, el sentimiento general entre los cabimenses consultados es de resiliencia y determinación por mantener viva la tradición. Para la comunidad, la hallaca trasciende su condición de plato gastronómico para convertirse en un símbolo poderoso de unión familiar y de la identidad cultural navideña. Existe una convicción extendida de que preservar ese espíritu, aun en tiempos difíciles, “vale lo que sea”.
Esta situación en Cabimas refleja un desafío económico compartido por muchas regiones del país, donde la tradición choca con la realidad de los precios, pero donde la voluntad de celebrar en familia se impone como el ingrediente más valioso de todas las festividades.