En un conmovedor reencuentro que tuvo lugar el pasado fin de semana, los trabajadores petroleros despedidos durante el paro de 2002-2003 llevaron a cabo un censo integral en la ciudad de Cabimas. La jornada, organizada por miembros del gremio, buscó no solo rememorar tiempos pasados, sino también sentar las bases para una acción concreta que impulse la recuperación de la soberanía energética del país y la atención social de sus integrantes.
El censo se dividió en tres vertientes prioritarias, comenzando por la identificación de extrabajadores que aún poseen la capacidad física, los conocimientos técnicos y la experiencia necesaria para reincorporarse activamente a la industria petrolera. Esta reincorporación puede ser a través de PDVSA o de empresas operadoras internacionales, que están dispuestas a contribuir a la explotación petrolera.
“Otro aspecto fundamental del censo fue el control detallado de aquellos trabajadores que, por razones de salud o edad avanzada, ya no pueden laborar. Nuestro objetivo es elevar ante el Gobierno Nacional y la directiva de PDVSA una solicitud de atención humanitaria urgente para cubrir las necesidades básicas y médicas de estos compañeros”, destacó Elisaul Rosario, uno de los dirigentes organizadores.
Además, se inició el censo de los compañeros fallecidos, con el propósito de brindar a sus familiares una instancia legal y organizada que les permita gestionar, en el futuro, el reclamo de los beneficios contractuales que en vida les correspondían.
“El evento no solo ha sido un espacio de nostalgia, sino una oportunidad para unir esfuerzos y recuperar la dignidad de nuestros trabajadores”, afirmó Leiderman Castellanos, otro de los líderes presentes.
Este importante encuentro, al que asistieron también los dirigentes Luis Paz, Michel Bello y Manuel Polanco, simboliza un paso decisivo en la lucha por la reivindicación de los derechos laborales de los trabajadores petroleros en Venezuela.