La espera terminó. La megastar surcoreana BTS ofreció el sábado su esperado concierto de regreso en el centro de Seúl, un evento multitudinario que marcó su primera presentación en vivo en casi cuatro años y que fue seguido por millones de fans en todo el mundo. La cita, celebrada en la icónica plaza Gwanghwamun, frente al histórico palacio de Gyeongbokgung, no solo significó el retorno de los siete artistas a los escenarios, sino también el pistoletazo de salida de una nueva gira mundial que promete arrasar en varios continentes.
“¡Hola Seúl, estamos de vuelta!”, exclamó uno de los miembros de la banda ante una multitud que, desde primera hora de la mañana, coreaba incansablemente el nombre del grupo. Los cerca de cientos de miles de seguidores de la “ARMY” que abarrotaron el centro de la capital surcoreana fueron testigos de un espectáculo que también se transmitió en vivo a través de Netflix, llegando a millones de personas en aproximadamente 190 países.
El regreso de BTS, considerados los reyes del k-pop y líderes indiscutibles de la ola cultural coreana (Hallyu), se produce tras su pausa obligatoria para cumplir con el servicio militar en Corea del Sur. Su esperado reencuentro con el público tuvo como telón de fondo el palacio real de Gyeongbokgung, un símbolo de la resiliencia histórica del país, un escenario que la propia prensa internacional calificó como “muy apropiado” para quienes han sido aclamados como la boy band más importante del mundo.
El evento de este sábado sirvió como preludio a un ambicioso tour mundial que incluye 82 fechas. La gira llevará a la banda a países de Latinoamérica, con presentaciones confirmadas en ciudades como Ciudad de México, Bogotá, Lima, Santiago, Buenos Aires y Sao Paulo, así como a Madrid, consolidando su alcance global.
“Arirang”: Un álbum récord
El concierto sirvió además como plataforma para presentar su nuevo álbum, “Arirang”, lanzado el viernes. El disco, que toma su nombre de la emblemática canción folclórica coreana sobre el anhelo y la separación, ha batido récords de ventas, con 3,98 millones de copias vendidas solo en su primer día, según su sello discográfico.
Las 14 canciones del álbum, que incluyen colaboraciones con artistas y productores occidentales, han sido descritas por los fans como una evolución en el sonido del grupo. “En comparación con sus trabajos anteriores, hay una gama más amplia de géneros, lo que le da una sensación más madura y expansiva”, comentó a la AFP Lee Ji-young, una universitaria y seguidora del grupo.
Seguridad extrema y resiliencia
El magno evento movilizó un imponente dispositivo de seguridad. Un total de 6.700 agentes de policía, junto con 8.200 miembros de seguridad del gobierno de la ciudad de Seúl y de la agencia HYBE, fueron desplegados para garantizar el orden en los alrededores. Se cerraron accesos a edificios cercanos, se colocaron barricadas en las principales vías y se restringió el ingreso a museos y estaciones de metro.
A pesar de un contratiempo de última hora, cuando la agencia informó que el líder del grupo, RM, sufrió una lesión en el tobillo durante los ensayos que limitaría su participación en la coreografía, el concierto se desarrolló con éxito. Los fans, que llegaron desde diversos puntos del país, como Lee Yeon-seo, de 36 años, quien viajó desde la ciudad de Jeonju, expresaron su emoción por ser parte de este momento. “Con la gira que arranca en abril, este es el comienzo de su nuevo viaje. En cierto modo, se siente como un honor vivirlo en vivo así”, declaró.
El mensaje de resiliencia, introspección y valentía que ha caracterizado a BTS a lo largo de su carrera, apoyando causas como UNICEF y el movimiento Black Lives Matter, resonó con fuerza en este regreso. “Su regreso podría ser un recordatorio de esos valores, fomentando conversaciones sobre la identidad, los sueños, la salud mental y lo que significa crecer en un mundo complejo”, reflexionó Carmen Low, una fan malasia de 32 años, encapsulando el sentimiento de una base de seguidores global que celebra el inicio de un nuevo capítulo para los siete artistas.