Los cuatro astronautas de la misión Artemis II de la NASA se enfrentan este viernes al reingreso a la Tierra, una maniobra tan crítica como el despegue, que pondrá a prueba el escudo térmico de la cápsula Orión ante temperaturas que rozan la mitad de las de la superficie solar y velocidades 45 veces superiores a las de un avión comercial.
El amerizaje está previsto para las 20:07 hora del este de EE.UU. (00:07 GMT del sábado) en un área estimada de 3.704 kilómetros (2.000 millas náuticas) en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, California.
A bordo de Orión, los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen experimentarán una desaceleración de hasta cuatro veces la fuerza de gravedad y confiarán en el sistema de protección térmica para soportar temperaturas cercanas a los 2.760 grados Celsius (5.000 grados Fahrenheit).
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, aseguró que no estará tranquilo hasta que los cuatro tripulantes regresen sanos y salvos con sus familias, y afirmó que estará “pensando en los sistemas de protección térmica” durante toda la maniobra.
“Seré honesto y diré que en realidad he estado pensando en la reentrada desde el 3 de abril de 2023, cuando nos asignaron esta misión”, declaró a la prensa Rick Henfling, director de Vuelo para el Regreso de Artemis. “Puede sonar gracioso, pero también es literal: tenemos que regresar”.
Una secuencia de alto riesgo
La fase de reingreso comenzará con la separación de la cápsula Orión del módulo de servicio 42 minutos antes del amerizaje. A unos 120 kilómetros sobre la superficie terrestre, una docena de propulsores asegurarán la orientación correcta de la nave.
Orión entrará en la atmósfera a más de 40.200 kilómetros por hora, desacelerando progresivamente hasta el despliegue de 11 paracaídas en etapas. A 2.700 metros de altura y viajando a 210 kilómetros por hora, los paracaídas reducirán la velocidad a menos de 32 kilómetros por hora para un amerizaje controlado.
Lili Villarreal, directora de Aterrizaje y Recuperación de Artemis, explicó que buzos especializados serán los primeros en acercarse a Orión para evaluar las condiciones de aire y agua antes de asistir a los astronautas en su salida. Los tripulantes serán trasladados a una plataforma inflable, recogidos por helicópteros y llevados a un barco para evaluaciones médicas iniciales, antes de ser trasladados a tierra y finalmente a Houston, Texas.
La misión Artemis II, que despegó impecablemente el pasado 1 de abril desde Florida, hizo historia esta semana al alcanzar la órbita lunar con tripulación por primera vez en más de medio siglo, desde 1972. Tras diez días de misión, el exitoso reingreso consolidará el camino hacia futuras misiones de alunizaje y exploración lunar sostenida.