En un encuentro celebrado en el Palacio de Miraflores, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, y representantes del cuerpo diplomático de la Unión Europea, el Reino Unido y Suiza coincidieron en la necesidad de consolidar una nueva etapa de relacionamiento productivo, basado en el respeto mutuo y la cooperación estratégica.
La reunión, descrita por las partes como franca y cordial, contó con la presencia del canciller Yván Gil; el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez; y el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello. Durante el diálogo, se revisó el estado de los vínculos bilaterales y se exploraron oportunidades de colaboración en áreas clave como energía, educación, ciencia e industria farmacéutica.
El canciller Gil subrayó la disposición del Ejecutivo nacional para construir una hoja de ruta que privilegie la soberanía y el bienestar de los pueblos. “En el marco del respeto y de la igualdad de los Estados, estamos dispuestos a avanzar en una agenda nueva e intensa de trabajo”, afirmó, recordando los lazos históricos que unen a Venezuela con las comunidades europeas.
En el desarrollo de la cita, las autoridades venezolanas presentaron a los diplomáticos un detallado informe sobre los sucesos del pasado 3 de enero, en el que denunciaron formalmente lo que calificaron como “violaciones a la soberanía y al Derecho Internacional” por parte de Estados Unidos, en referencia a la detención y traslado del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores.
Durante el intercambio, se reiteró la importancia de que prevalezcan la legalidad internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas frente a lo que Venezuela considera “agresiones externas”. Este encuentro forma parte de una ofensiva diplomática más amplia liderada por la presidenta encargada, quien recientemente ha mantenido contactos telefónicos con mandatarios de Brasil, Colombia y España para informar sobre su versión de los hechos.
El diálogo constituye un paso significativo en el acercamiento entre Venezuela y varias potencias europeas, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y presiones económicas. Ambas partes manifestaron su voluntad de continuar construyendo canales de comunicación estables y orientados a resultados concretos en beneficio común.