El Gobierno de Venezuela expresó este viernes su “rechazo categórico” a las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, sus familiares y otros funcionarios de su gobierno, calificándolas de “ilegales, ilegítimas y violatorias del Derecho Internacional”.
A través de un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, Venezuela tachó estas acciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) como “mecanismos de agresión y presión política prohibidos por el sistema multilateral”.
La cancillería venezolana argumentó que estas designaciones han sido condenadas por instancias como la Asamblea General de la ONU y el Consejo de Derechos Humanos, por considerar que “atentan contra la soberanía y los derechos humanos de los pueblos”.
Petro, un presidente que enfrenta al narcotráfico
El comunicado resalta una aparente contradicción en las sanciones, al afirmar que el presidente Petro “es el único mandatario colombiano que ha enfrentado de forma directa al narcotráfico y a redes vinculadas con mafias políticas, incluidas estructuras con conexiones en centros de poder en Estados Unidos”.
Según el gobierno de Venezuela, esta circunstancia evidencia el “carácter retaliatorio y extorsivo de las designaciones”, sugiriendo que la medida responde a la voluntad de Petro de confrontar intereses establecidos.
Acusación de injerencia y desestabilización
El texto venezolano va más allá y acusa a Washington de utilizar estas sanciones para “criminalizar al Presidente Gustavo Petro y promover la desestabilización interna en Colombia”. Esta estrategia, según el comunicado, forma parte de un intento más amplio de “someter políticamente a los Estados independientes de la región”.
Llamado a la región
En consecuencia, el gobierno de Nicolás Maduro “exige el cese inmediato de estas prácticas coercitivas” y convoca a “los gobiernos y pueblos de América Latina y el Caribe a defender la soberanía y la dignidad” de la región frente a lo que considera una injerencia extranjera.
Este firme respaldo de Venezuela al gobierno de Gustavo Petro marca un capítulo significativo en la relación bilateral, que ha experimentado un acercamiento notable tras años de tensión, y posiciona a ambos países frente a una crítica común hacia la política exterior de Estados Unidos.

