El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela, a través de su Sala Constitucional, ordenó este domingo que la vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, asuma de inmediato como encargada de la Presidencia de la República. La decisión, anunciada por la magistrada Tania D’Amelio, se fundamenta en lo que el alto tribunal denominó una “agresión militar extranjera” ocurrida el 3 de enero, que resultó en el “secuestro” del presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros.
En un comunicado oficial, el TSJ indicó que, ante la “ausencia forzosa” del mandatario, ejerció la potestad interpretativa que le confiere el artículo 335 de la Constitución para realizar una interpretación “sistemática y teleológica” de los artículos 234 y 239 de la Carta Magna. El objetivo declarado es “garantizar la continuidad administrativa del Estado y la defensa de la nación” en lo que califican como una “situación excepcional”.
La magistrada D’Amelio explicó que el secuestro del presidente Maduro configura “un supuesto de imposibilidad material y temporal para el ejercicio” de sus funciones, por lo que se hace necesario establecer el régimen jurídico aplicable para cubrir la vacante temporal.
Con esta decisión, Delcy Rodríguez, una de las figuras más cercanas y leales a Maduro, asume formalmente la jefatura del Estado venezolano en calidad de encargada, en un contexto de extrema tensión internacional y sin claridad pública sobre las circunstancias exactas del hecho que motiva la medida. Hasta el momento, no se ha conocido una reacción oficial de la oposición venezolana ni de la comunidad internacional ante este anuncio del máximo órgano judicial, controlado por el oficialismo.
La situación plantea un escenario político y constitucional sin precedentes recientes en el país, mientras se aguarda más información sobre el paradero y condición del presidente Maduro, y sobre la naturaleza de la “agresión militar extranjera” a la que alude el comunicado del TSJ.