En una reciente entrevista telefónica con el tabloide estadounidense The New York Post, el expresidente Donald Trump lanzó duras críticas hacia España, calificándolo como un país “perdedor” y cuestionando la capacidad del Gobierno de Pedro Sánchez para trabajar en equipo. Estas declaraciones se producen en el contexto de tensiones entre Estados Unidos y España debido a la falta de apoyo español a las operaciones militares estadounidenses en Irán.
Trump expresó su decepción con la posición de España y su negativa a aumentar la inversión en defensa hasta el 5% del Producto Interior Bruto (PIB), considerándola “muy hostil a la OTAN”. Además, el exmandatario no se abstuvo de criticar al primer ministro británico, Keir Starmer, por su resistencia a permitir el uso de bases británicas para fines militares en la ofensiva contra Irán.
Ante estas afirmaciones, la ministra de Defensa española, Margarita Robles, respondió afirmando que no puede aceptar el “desprecio” que Trump muestra hacia España, un país que, según ella, ha participado en múltiples misiones de paz y que defiende los derechos humanos cumpliendo la ley y sin tomar atajos. Enfatizó que la comunidad internacional debe actuar bajo reglas claras y que la fuerza solo debe emplearse en casos respaldados por un mandato internacional.
Robles destacó que el contexto internacional actual es “muy complicado y difícil”, haciendo hincapié en la necesidad de un mayor liderazgo y unidad en Europa frente a los retos del nacionalismo y la extrema derecha.
Esta serie de intercambios entre Trump y el Gobierno español refleja un momento de creciente tensión en las relaciones transatlánticas, subrayando las divergencias en la política exterior y las prioridades de defensa