En un giro sorprendente de las relaciones internacionales, el presidente estadounidense Donald Trump destacó durante su reciente discurso del Estado de la Unión la llegada de 80 millones de barriles de crudo provenientes de Venezuela, a quien describió como “nuestro nuevo amigo y socio”.
Trump subrayó el notable aumento en la producción petrolera de Estados Unidos, que ha crecido en más de 600,000 barriles diarios. “Ahora nadie puede creer lo que está viendo. Acabamos de recibir 80 millones de barriles de petróleo de Venezuela”, afirmó el mandatario, reflejando un cambio significativo en las dinámicas energéticas entre ambas naciones.
Este anuncio se produce apenas dos meses después de que se restablecieran las relaciones diplomáticas con Venezuela, lo que ha permitido a las empresas estadounidenses comenzar a reactivar conexiones comerciales en el sector energético. Además, Trump reveló que “la producción estadounidense de gas natural está en su punto más alto”, lo que apunta a un optimismo renovado en la industria energética del país.
Con esta nueva etapa de cooperación, la administración de Trump busca aprovechar los recursos energéticos de Venezuela mientras continúa consolidando la posición de Estados Unidos como un líder en producción de energía a nivel mundial.