Trump anuncia plan para prohibir que grandes inversores institucionales compren viviendas unifamiliares en EE.UU.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que tomará “medidas inmediatas” para prohibir que los grandes inversores institucionales adquieran viviendas unifamiliares, argumentando que la propiedad de una casa —emblema del “sueño americano”— se ha vuelto inaccesible para muchas familias, especialmente jóvenes, debido a la “inflación récord causada por Joe Biden y los demócratas”.

A través de su red social Truth Social, Trump declaró: “Las personas viven en casas, no las corporaciones”, y adelantó que pedirá al Congreso que codifique la prohibición. La medida apunta directamente a fondos de inversión privada y grandes arrendadores institucionales que, según analistas, han reducido la oferta de viviendas en venta y contribuido al alza de precios mediante la acumulación de propiedades para alquiler durante la última década.

El anuncio provocó una reacción inmediata en los mercados: Invitation Homes, el mayor arrendador de casas unifamiliares del país, cayó un 7.86%, mientras que Blackstone —propietario de un vasto portafolio de viviendas en alquiler— llegó a desplomarse hasta un 9.3% antes de moderar pérdidas al 4.49%. Otras firmas como Apollo Global Management y BlackRock también registraron bajadas del 4.43% y 2.42%, respectivamente.

Según datos de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR), el precio medio de una casa unifamiliares en EE.UU. se situó en $426,800 en el tercer trimestre de 2025, tras alcanzar un récord de $435,300 el verano pasado. La medida de Trump busca capitalizar el malestar social por la crisis de accesibilidad a la vivienda, aunque su implementación requerirá un largo proceso legislativo y probablemente enfrentará resistencias jurídicas y del sector inmobiliario institucional.

La declaración del mandatario se produce en un contexto de intensa campaña electoral y en medio de una ofensiva geopolítica internacional que incluye la reciente intervención en Venezuela y el enfrentamiento con gobiernos latinoamericanos como el de Colombia. Con esta propuesta, Trump busca consolidar su narrativa de defensa de la clase trabajadora frente a élites financieras, una constante en su retórica de “América Primero”.

 

 

Fuente: Agencias