En un significativo giro en la política internacional, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, marcando el fin de un período de tensión que se prolongó desde 2019. Durante un acto en la comuna El Maizal, en el estado Lara, Rodríguez enfatizó que este acercamiento se basa en la “amistad y en la inteligencia”, con el objetivo primordial de promover el bienestar del pueblo venezolano.
Este anuncio se produce tras la confirmación del Departamento de Estado de EE.UU. sobre la reapertura de los vínculos diplomáticos y consulares, apenas horas después de la visita del secretario de Interior estadounidense, Doug Burgum, a Caracas. Rodríguez, que citó a Simón Bolívar, dejó claro que se busca abordar y resolver “diferencias históricas” de manera diplomática y constructiva.
El proceso de acercamiento entre ambas naciones se aceleró tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, lo que generó un cambio en la dinámica de las relaciones internacionales. El Gobierno de EE.UU., bajo la administración de Donald Trump, ha delineado un proceso en tres fases —estabilización, recuperación y transición democrática— para el futuro de Venezuela, con Rodríguez como figura clave en la primera etapa.
Desde el inicio de este nuevo enfoque, varias visitas de altos funcionarios estadounidenses a Venezuela han tenido lugar, incluyendo a Laura Dogu, nombrada como encargada de negocios en Caracas, y al secretario de Energía, Chris Wright. En un contexto donde los lazos habían estado rotos desde el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino en 2019 por parte de EE.UU., el restablecimiento de relaciones podría señalar el comienzo de una era de cooperación y diálogo.
Rodríguez concluyó su discurso reiterando el compromiso de Venezuela de avanzar en una “nueva etapa de diálogo constructivo”, basada en el respeto mutuo y la cooperación entre los pueblos de ambas naciones.