El Barcelona se proclamó campeón de la Supercopa de España este domingo al derrotar por 3-2 a su máximo rival, el Real Madrid, en una final vibrante y de alternativas que tuvo como gran protagonista al brasileño Raphinha, autor de dos goles, incluido el de la victoria. Con este triunfo, el cuadro azulgrana revalida el título que ya ganó ante los merengues en la edición anterior.
Una primera mitad de locura
El partido comenzó con el Barcelona dominando la posesión frente a un Real Madrid que se replegó en un bloque bajo, esperando el contragolpe. Tras algunas ocasiones para ambos bandos, Raphinha abrió el marcador a los 36 minutos con un potente latigazo tras asistencia de Fermín López. Sin embargo, el epílogo de la primera mitad fue un torrente de emociones: Vinícius Jr. empató con una magistral jugada personal (45+2′), Robert Lewandowski volvió a poner al Barça arriba (45+4′) y, cuando parecía acabado el tiempo, el joven Gonzalo García (45+6′) aprovechó un rebote para dejar el 2-2 en el descanso.
Raphinha decide y el Barça aguanta
La segunda mitad mantuvo la intensidad. Vinícius Jr. siguió siendo la principal amenaza madridista, mientras que la entrada de Kylian Mbappé en el minuto 76 avivó la esperanza blanca. Pero fue Raphinha, de nuevo, quien marcó la diferencia. En el minuto 73, un remate suyo tras un recorte rebotó en Raúl Asencio y sorprendió al portero Thibaut Courtois, dando el triunfo definitivo al Barcelona. La expulsión de Frenkie de Jong por una dura entrada a Mbappé (90+1′) y un claro fallo de Carreras frente al portero Joan García en los últimos segundos permitieron al Barça aguantar y celebrar el título.
Un título con sabor especial
“Tenemos otro título más, ganar siempre contra el Real Madrid es grande. Hemos jugado bien en ambas partes. Lo importante es que ganamos”, declaró Robert Lewandowski a Movistar+. El delantero polaco destacó la paciencia del equipo para desequilibrar un partido muy táctico.
Un momento emotivo lo protagonizó el uruguayo Ronald Araújo, quien, tras semanas alejado por problemas de salud mental, ingresó en los minutos finales y fue el encargado de alzar el trofeo ante el cielo de Yedá, simbolizando una victoria colectiva más allá del terreno de juego.
Con este resultado, el Barcelona suma su segunda Supercopa consecutiva y demuestra, una vez más, su capacidad para sobresalir en los clásicos españoles más decisivos.