Presidente Petro realiza nueva renovación del alto mando militar con miras a las elecciones de 2026

El general Hugo Alejandro López Barreto asume como nuevo comandante general de las Fuerzas Militares. Los cambios buscan garantizar la seguridad durante el ciclo electoral del próximo año.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este sábado 27 de diciembre una reestructuración en la cúpula de las Fuerzas Militares del país. El objetivo central, según explicó el mandatario a través de sus redes sociales, es salvaguardar el orden público durante el crucial proceso electoral de 2026, que incluye las votaciones legislativas y presidenciales.

Esta decisión marca el tercer ajuste significativo en el Comando de las Fuerzas Militares desde que Petro asumió la presidencia en 2022. Entre los cambios más destacados se encuentra el nombramiento del general Hugo Alejandro López Barreto como nuevo comandante general, en sustitución del almirante Francisco Cubides.

“Frente a los desafíos del 2026, donde la prioridad será la seguridad y la democracia, he decidido realizar unos cambios en la cúpula militar”, señaló Petro al detentar la nueva composición de los mandos.

Nueva estructura de mando

La renovación abarca a los comandantes y segundos comandantes de las distintas fuerzas:

· Comandancia General: General Hugo Alejandro López Barreto (nuevo).

· Estado Mayor Conjunto: Vicealmirante Harry Ernesto Reyna.

· Ejército Nacional: Mayor general Royer Gómez (comandante) y mayor general Jaime Galindo (segundo comandante).

· Armada Nacional: Se mantiene al almirante Juan Ricardo Rozo, ahora apoyado por el vicealmirante Orlando Grisales Franceschi.

· Fuerza Aeroespacial: Mayores generales Carlos Fernando Silva Rueda y Alfonso Lozano Ariza.

Balance de gestión y desafíos futuros

Al hacer el anuncio, el presidente Petro reconoció los logros del mando saliente durante 2025. Destacó operativos como la recuperación territorial de El Plateado, en el Cauca, que permitió, según sus palabras, desplazar a estructuras criminales sin afectar a la población civil.

Además,presentó un balance positivo en la lucha contra el crimen organizado, reportando un aumento del 27% en la operatividad ofensiva y cifras históricas en incautación de narcóticos, con una proyección de 1,000 toneladas de cocaína decomisadas al cierre del ciclo. También mencionó la neutralización de más de 4,400 integrantes de grupos narcotraficantes y el mayor decomiso de armas de la última década.

La nueva línea de mando recibe la instrucción de profundizar estos avances, con un enfoque particular en la protección de la vida, la consolidación de la paz en regiones vulnerables y, de manera prioritaria, en garantizar un entorno seguro para las elecciones de 2026.