En un ambiente de profunda emoción religiosa, el presidente Nicolás Maduro encabezó este sábado una multitudinaria vigilia desde la histórica casa del Dr. José Gregorio Hernández en La Pastora, en vísperas de la canonización del “médico de los pobres” y la Madre Carmen Rendiles, los primeros santos de Venezuela.
Acompañado de la vicepresidenta Delcy Rodríguez y demás integrantes de su gabinete, el mandatario compartió con miles de venezolanos que se congregaron en diversos espacios religiosos del país. “¡Es maravilloso poder decir: Venezuela tiene a su santo, José Gregorio Hernández, y a su santa, Carmen Rendiles! ¡Bendiciones y paz para todos y todas!”, expresó Maduro a través de su canal de Telegram, capturando el sentimiento de júbilo que recorre la nación.
Un pueblo movilizado por la fe
Durante la vigilia, el jefe de Estado destacó la masiva participación ciudadana: “Hemos visto la movilización de cientos de miles en los espacios religiosos, lo cual demuestra una participación activa de oración y convicción cristiana”. El gobierno nacional reiteró su agradecimiento al papa Francisco, subrayando que el pueblo venezolano “siente una inmensa gratitud eterna” por la canonización.
Llamado a convertir la santidad en valor nacional
En un mensaje cargado de simbolismo, el presidente hizo un llamado a integrar el legado de los nuevos santos en la identidad nacional: “Esta hermosa celebración nos une aún más en la espiritualidad y la paz, llenándonos de una inmensa emoción. ¡Tomemos lo mejor de nuestros santos para convertirlo en valor nacional!”.
La canonización, que se formaliza este domingo desde el Vaticano, trasciende el ámbito puramente religioso para convertirse en un símbolo de unidad y esperanza. Para el gobierno venezolano, este evento representa un momento histórico de cohesión nacional que fortalece la espiritualidad del pueblo en medio de los desafíos actuales.
La vigilia se desarrolló con cantos, oraciones y expresiones de fe que se extendieron hasta la madrugada, preparando el ambiente para la celebración que marcará un hito en la historia religiosa de Venezuela.