El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se dirigió este martes al poder político, social y militar del país con un contundente mensaje: “Prohibido fallar en esta coyuntura decisiva para la existencia de la República”. Las declaraciones las realizó desde el Paseo Los Próceres y el Patio de Honor de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela, en Fuerte Tiuna, durante un acto con motivo del Bicentenario de la entrega de la Espada del Perú al Libertador Simón Bolívar.
En su discurso, el mandatario se refirió a la postura de Venezuela frente a las amenazas que, según su gobierno, representan las fuerzas militares de Estados Unidos apostadas en el mar Caribe. Maduro afirmó que, tras “17 semanas de agresión imperialista y guerra psicológica”, el pueblo venezolano ha forjado un “poder inmenso de conciencia y de voluntad”, respaldado por el poder político, social y militar de la nación.
“Estamos obligados a autoexigirnos y exigirnos 10 veces más de lo que damos (…); no hay excusa para nadie, sea civil, sea político, sea militar, sea policía. Que nadie se excuse, prohibido fallar. La patria reclama nuestro mayor esfuerzo y sacrificio”, enfatizó el Jefe de Estado, invocando el ejemplo de Simón Bolívar.
Un proyecto de paz y soberanía
Al recibir la réplica de la Espada del Libertador, Maduro definió el proyecto de la Revolución Bolivariana como “libertario, emancipador y unionista de América”, cuyo objetivo supremo es “la paz y la consolidación de la soberanía de los pueblos”.
Rechazando las acusaciones de expansionismo, aseveró: “El poder nacional que hemos logrado afinar no es para invadir. Nuestro proyecto no es colonialista; nosotros no buscamos robar los recursos ni tierras a otros pueblos. Nuestro proyecto es emancipador; tiene como objetivo la paz”.
El acto sirvió como punto final de una gran movilización cívico-militar, marcando una firme postura del gobierno venezolano en el contexto de la actual tensión internacional.