En su segundo día de visita a Argelia, el papa León XIV afirmó este martes que Dios “no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios; el corazón de Dios está con los pequeños y los humildes”, en un mensaje que llegó apenas 24 horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificara al pontífice como “débil” en política exterior.
El Santo Padre se pronunció así durante una emotiva parada en un pequeño centro para ancianos en Annaba, localidad del noroeste argelino donde fue obispo San Agustín, el influyente teólogo que inspiró la orden religiosa a la que pertenece el Papa.
“El corazón de nuestro Padre no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios; el corazón de Dios está con los pequeños y los humildes, y con ellos lleva adelante su Reino de amor y de paz, cada día”, expresó el pontífice ante un reducido grupo de residentes y cuidadores del centro.
La visita a Annaba, que tiene un fuerte simbolismo espiritual por su vínculo con San Agustín, constituye la primera etapa del viaje del Papa a África. La jornada concluirá con una misa en la basílica que lleva el nombre del santo de Hipona.
Trasfondo de tensiones con la Casa Blanca
El mensaje del Papa adquiere relevancia luego de que el lunes, en el avión que lo conducía a Argel, el pontífice respondiera a las críticas del presidente Trump, quien lo había tachado de “débil” y “terrible en política exterior”. León XIV aseguró entonces que no siente “miedo” de la administración estadounidense y que seguirá levantando la voz contra la guerra y en defensa de los más vulnerables.
La visita papal a Argelia transcurre en un clima de atención mundial, no solo por las declaraciones cruzadas entre el Vaticano y la Casa Blanca, sino también por el significado de un pontífice estadounidense en tierra africana, en un momento de reconfiguración geopolítica y crecientes tensiones internacionales.
Hasta el cierre de esta nota, la Casa Blanca no había emitido una reacción oficial a las nuevas declaraciones del Papa desde Annaba.