El Gobierno de Pakistán ha declarado una tregua temporal de cinco días en su ofensiva militar en Afganistán, marcando un gesto significativo de buena voluntad en respuesta a la presión internacional. Esta decisión se produjo tras la mediación de países como Arabia Saudí, Catar y Turquía, en medio de un creciente clamor global tras un bombardeo reciente en Kabul que, según fuentes talibanes, dejó cientos de civiles muertos.
El Ministro de Información paquistaní, Attaullah Tarar, anunció la medida en un comunicado, destacando que la tregua coincide con la festividad del Eid-ul-Fitr, que celebra el fin del Ramadán. “El Gobierno de Pakistán, de manera proactiva y a solicitud de nuestros países hermanos, ha decidido implementar esta pausa temporal en la operación contra los terroristas y su infraestructura en Afganistán”, indicó Tarar.
Sin embargo, el comunicado enfatiza que la denominada “Operación Ghazab-lil-Haq” se reanudará de forma intensificada si se producen nuevas ofensivas transfronterizas o ataques en suelo paquistaní durante este periodo. “Este gesto se ofrece de acuerdo con las normas islámicas. Ante cualquier ataque, la operación se intensificará inmediatamente”, añadió.
La tregua se produce dos días después de un devastador ataque contra un centro de rehabilitación de drogodependientes en Kabul, que se estima dejó al menos 408 muertos y más de 265 heridos. Las autoridades talibanes denunciaron el ataque, expresando su indignación y llamando a una condena contundente por parte de la comunidad internacional.
A pesar de las acusaciones, el Ejército paquistaní ha negado categóricamente haber atacado objetivos civiles, insistiendo en que sus operaciones han sido “altamente precisas y focalizadas” contra las bases del grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), el cual es señalado de llevar a cabo ataques en Pakistán con el supuesto apoyo de Afganistán.
Este momento de tregua es crucial, no solo para la estabilidad en la región, sino también para la seguridad de millones de personas en el sur de Asia, en un contexto de crecientes tensiones en Oriente Medio que involucran a potencias como Irán, Estados Unidos e Israel.
El Gobierno de Pakistán espera que esta tregua no solo contribuya a aliviar la tensión en la frontera afgano-pakistaní, sino que también sirva como plataforma para un diálogo más constructivo y duradero en la región.