Habitantes del Urbanismo Fabricio Ojeda en Lagunillas exigen solución definitiva a crisis de agua

Tras reclamos, Hidrolago se compromete a implementar un “bypass alterno” para mejorar suministro desde la represa Burro Negro.

La comunidad del urbanismo Fabricio Ojeda, en el municipio Lagunillas, sigue enfrentando una grave escasez de agua potable, pese a los reiterados reclamos. Vecinos, incluyendo adultos mayores, mujeres y niños, continúan formando largas colas bajo el sol abrasador con baldes y pimpinas para abastecerse del único tanque comunitario disponible.

Problema recurrente en épocas festivas

Los residentes denuncian que, históricamente, el servicio colapsa en fechas clave como Navidad, Carnaval y Semana Santa. Anselmo Rodriguez, habitante del sector, expresó: “Siempre que hay una festividad, Hidrolago deja de enviar agua sin aviso. Nos toca sufrir mientras ellos no dan respuestas”.

Julio Cruz, encargado del tanque del urbanismo, detalló que la empresa estatal alega fallas eléctricas y mantenimiento pendiente en los filtros como causa del desabastecimiento. Además de una posible problemática con una tubería rota; sin embargo, la comunidad señala que las explicaciones son insuficientes y exigen acciones concretas.

Hidrolago promete solución temporal

Ante la presión ciudadana, Douglas Vicuña, jefe de operaciones de Hidrolago, se comunicó telefónicamente con representantes de la comunidad y anunció un compromiso: la instalación de un “bypass alterno” para llevar agua desde la represa Burro Negro hasta el urbanismo.

Aunque los vecinos recibieron la noticia con esperanza, mantienen escepticismo por promesas incumplidas en el pasado. “Que esta vez sea verdad. No queremos más palabras, sino ver el agua llegar a nuestras casas”, dijo Angélica Morales, otro residente afectado.

Llamado a la acción

La comunidad exige que Hidrolago cumpla con el cronograma anunciado y garantice un suministro estable, especialmente ante la proximidad de nuevas festividades. Además, piden transparencia en las acciones técnicas y mantenimiento preventivo para evitar futuros colapsos.

EL NUEVO PERIÓDICO / Mariana Rodríguez