El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, decretó este domingo el estado de sitio en todo el territorio nacional por un período de 30 días, como respuesta a una grave escalada de violencia atribuida a las pandillas, que incluyó motines en varias cárceles y el asesinato coordinado de ocho agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) en la capital.
La medida, anunciada por el mandatario en cadena nacional, otorga facultades excepcionales a las autoridades, permitiendo la detención de personas sin necesidad de mandamiento judicial y prohibiendo las reuniones o manifestaciones públicas. “No permitiremos que la violencia y la intimidación dicten el rumbo de Guatemala”, afirmó Arévalo de León con firmeza.
Crisis carcelaria y ataque en represalia
La crisis se desató el sábado con motines simultáneos en tres centros penitenciarios —‘Renovación 1’, Centro de Detención Preventivo Zona 18 y Fraijanes II—, donde guardias fueron tomados como rehenes por pandilleros. El presidente confirmó que, tras operativos ejecutados este domingo, los guardias fueron rescatados ilesos y las instalaciones recuperadas.
Sin embargo, en aparente represalia por estos operativos, grupos criminales ejecutaron una serie de ataques coordinados en distintos puntos de la Ciudad de Guatemala, resultando en la muerte de ocho policías. El ministro de Gobernación, Marco Villeda, calificó a los autores como “terroristas” y confirmó la detención de siete presuntos pandilleros vinculados a los ataques.
Suspensión de clases y llamado a la unidad
En un movimiento preventivo, el Ministerio de Educación suspendió las clases en todas las escuelas públicas y colegios privados para este lunes, con el objetivo de priorizar la seguridad de la comunidad estudiantil. Esta decisión interrumpe el inicio del ciclo escolar, que había comenzado la semana pasada.
El presidente Arévalo vinculó la violencia actual a la desesperación de las estructuras criminales ante el éxito de las estrategias gubernamentales. “La estrategia contra los criminales está teniendo éxito y por ello están desesperados”, aseguró, al tiempo que sentenció: “Quiero decirlo alto y claro: no negociamos con criminales ni toleramos acciones terroristas”.
Contexto de conflicto carcelario
La tensión entre el Estado y las pandillas, principalmente la ‘Barrio 18’ y la ‘Mara Salvatrucha’, se ha intensificado desde julio de 2025, cuando el gobierno trasladó a sus líderes a la cárcel de máxima seguridad ‘Renovación I’. Este movimiento ha generado una pugna por el control dentro de los centros penitenciarios, con motines recurrentes como el registrado este fin de semana.
El estado de sitio decreta un escenario de excepción mientras el gobierno busca recuperar el control y la seguridad en medio de uno de los desafíos más severos de su administración.