El programa Supérate activó el Bono de Emergencia, un subsidio temporal dirigido a familias en situación de vulnerabilidad debido a emergencias o desastres, como parte de la respuesta gubernamental tras la reciente tragedia que dejó a menores huérfanos y núcleos familiares en crisis.
De las 28 familias visitadas por una comisión interinstitucional multidisciplinaria, 25 han solicitado el apoyo económico, mientras que 27 pidieron acompañamiento psicológico y emocional, informó Supérate. La selección de beneficiarios se basa en criterios técnicos definidos por el Comité de Emergencias (CES), que determina el monto, frecuencia y duración del auxilio según la gravedad de cada caso.
Víctimas en condición vulnerable
Según datos de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), 22 de los fallecidos cotizaban formalmente, con un ingreso promedio de 22,176 pesos mensuales. Además, 19 pertenecían a los niveles 2 y 3 del Índice de Calidad de Vida (ICV), lo que refleja la precariedad económica de sus hogares.
El Gobierno reiteró su compromiso de evaluar integralmente a las familias afectadas, con especial atención a menores huérfanos, adultos mayores, sobrevivientes con lesiones y dependientes de las víctimas.
Historial de apoyo
El Bono de Emergencia, creado en 2022, ha sido clave en crisis anteriores, como el huracán Fiona y la explosión en San Cristóbal. Su implementación refuerza la política de “intervención rápida y focalizada ante eventos de alto impacto social”, destacó Supérate.
Mientras las autoridades continúan las visitas, se espera que más familias accedan a estos recursos en los próximos días.
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