El diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Francisco Ameliach, ha hecho un llamado urgente a la unidad nacional en respaldo a la presidenta (E) Delcy Rodríguez, en el contexto de la reciente “agresión asimétrica” por parte de fuerzas estadounidenses, que han causado la captura del presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores.
En un comunicado difundido a través de sus redes sociales, Ameliach calificó esta situación como una “acción militar desproporcionada” que no solo infringe el derecho internacional, sino que también plantea serias amenazas directas de exterminio contra el chavismo, abarcando desde su alta jerarquía hasta sus bases populares.
“Nos encontramos en una situación crítica, negociando no con interlocutores convencionales, sino con secuestradores que atentan contra la esencia misma de nuestro Estado y nuestro pueblo”, destacó el diputado, al comparar la actual coyuntura con el escenario desgarrador de “negociar con los secuestradores de tus padres que amenazan de muerte a tu familia”.
Ameliach recordó momentos previos, como el contrato de la Operación Gedeón en 2019, subrayando que la intención de fuerzas externas y sectores de la oposición ha sido siempre la utilización de la fuerza letal contra la dirigencia venezolana. Además, enfatizó que el Gobierno Bolivariano enfrenta a un adversario que no solo posee armamento nuclear, sino que también tiene control sobre organismos judiciales internacionales, transformando el derecho en una “simple sugerencia” para las potencias hegemónicas.
“Delcy Rodríguez no está buscando un esquema de ‘ganar-ganar’, sino que su enfoque se centra en minimizar daños y asegurar la sobrevivencia del Estado y del pueblo”, afirmó Ameliach, quien subraya la importancia estratégica de Venezuela como poseedora de la primera reserva petrolífera del mundo, elevando el costo de cualquier agresión adicional.
El diputado ha reiterado que las decisiones del Alto Mando Político están orientadas a evitar una guerra civil y proteger la nación de nuevas acciones bélicas. En este sentido, concluyó que “la presidenta encargada merece el apoyo unánime de la nación para enfrentar esta nueva era en la que el poder intenta imponerse sobre las reglas”.