El gobierno de Venezuela acusó este sábado a Estados Unidos de suspender de forma unilateral los vuelos del Plan Vuelta a la Patria, un programa de repatriación de migrantes venezolanos, en medio de un aumento de las tensiones bilaterales por el uso del espacio aéreo nacional.
A través de un comunicado divulgado por el canciller Yván Gil, el Ejecutivo de Nicolás Maduro afirmó que la decisión estadounidense responde a las recientes tensiones derivadas de lo que calificó como “presuntas injerencias” de Washington en la soberanía del espacio aéreo venezolano.
“El Gobierno Bolivariano advierte que Venezuela no aceptará órdenes, amenazas ni injerencias provenientes de ningún poder extranjero”, se lee en el texto oficial, donde se reitera el rechazo a cualquier tipo de intervención externa.
La cancillería venezolana fue enfática al subrayar que “ninguna autoridad ajena a la institucionalidad venezolana tiene facultad para interferir, bloquear o condicionar el uso del espacio aéreo nacional”, insistiendo en que el país defenderá sus competencias sin aceptar presiones.
Según el gobierno venezolano, la suspensión afecta directamente el retorno regular y semanal de connacionales que dependen de este programa social. Detallaron que, hasta la fecha, “se han realizado 75 vuelos para la repatriación de 13.956 migrantes venezolanas y venezolanos que han sido recibidos con amor y solidaridad absoluta”.
El Plan Vuelta a la Patria fue creado por el gobierno de Maduro en 2018 con el objetivo de facilitar el retorno gratuito de venezolanos que emigraron en medio de la crisis económica y que desean regresar al país. La interrupción de estos vuelos, advierte Caracas, deja en el limbo a cientos de migrantes que dependían de este mecanismo para volver a su país.