La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció este sábado la imputación formal y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de la primera dama, Cilia Flores, quienes enfrentarán cargos por narcoterrorismo y otros delitos federales en los tribunales estadounidenses.
En un comunicado publicado a través de la red social X, Bondi detalló que Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer este tipo de armas en perjuicio del país norteamericano. La fiscal aseguró que ambos “enfrentarán la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense”.
El anuncio se produjo tras una operación militar realizada durante la madrugada de este 3 de enero en territorio venezolano, que incluyó bombardeos y sobrevuelos de aeronaves en Caracas y otras regiones. El presidente Donald Trump confirmó que se llevó a cabo “con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela” y afirmó que Maduro y Flores fueron capturados y trasladados fuera del país.
Bondi agradeció públicamente a Trump por su “valentía para exigir responsabilidades” y reconoció el papel de las fuerzas armadas estadounidenses en la misión que permitió la captura de los acusados, a quienes describió como “presuntos narcotraficantes internacionales”.
Por su parte, el senador republicano Marco Rubio indicó que Maduro se enfrentará a un juicio penal en Estados Unidos y que, una vez capturado, no se prevén nuevas acciones militares en Venezuela. La imputación marca un punto culminante en la presión judicial que Washington ha mantenido durante años contra altos funcionarios venezolanos, acusados de mantener vínculos con redes de narcotráfico internacional.
El Distrito Sur de Nueva York, que ha sido sede de múltiples causas contra figuras del chavismo, será el encargado de procesar este histórico caso. Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han emitido una comunicación oficial confirmando la captura de sus máximos representantes, mientras Rusia y otros aliados internacionales de Caracas han condenado previamente la intervención militar estadounidense.