La orden ejecutiva de Trump busca evitar que acreedores embarguen fondos por deuda externa y garantizar la “estabilidad” del país, mientras ofrece protección a petroleras para inversiones millonarias.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decretó este sábado una “emergencia nacional” para proteger en cuentas del Tesoro estadounidense los ingresos provenientes de las ventas de petróleo de Venezuela, blindándolos así de posibles embargos por parte de acreedores de la deuda externa venezolana. Según un comunicado de la Casa Blanca, la medida “bloquea cualquier embargo, juicio, decreto, derecho de retención, ejecución o cualquier otro proceso judicial” contra los fondos depositados en cuentas del gobierno de EE.UU.
La orden ejecutiva, publicada tras una reunión de Trump con ejecutivos petroleros el viernes, reafirma el control “indefinido” que ejerce Washington sobre las ventas de crudo venezolano, tal como advirtió esta semana el secretario de Energía, Chris Wright. El objetivo declarado es “beneficiar al pueblo de Venezuela” y respaldar los esfuerzos de EE.UU. para “garantizar la estabilidad política y económica” del país, al tiempo que se intenta frenar “el flujo de inmigrantes ilegales y de narcóticos ilícitos”.
La Casa Blanca subrayó que los fondos petroleros “son propiedad soberana de Venezuela mantenidos bajo custodia de EE.UU. para propósitos gubernamentales y diplomáticos” y, por tanto, “no están sujetos a reclamos privados”. Esta decisión busca mitigar el riesgo para las grandes petroleras, a las que Trump ofreció “protección y seguridad del Gobierno” para alcanzar una meta de inversión de 100.000 millones de dólares en Venezuela.
No obstante, ejecutivos del sector expresaron escepticismo durante la reunión con el mandatario, citando la “incertidumbre regulatoria” y el historial de expropiaciones bajo el chavismo. Desde la nacionalización petrolera de Hugo Chávez, Venezuela enfrenta cerca de 60 arbitrajes internacionales por un valor estimado de 30.000 millones de dólares, equivalentes a casi el 15% de su deuda externa, según datos del Center on Global Energy Policy de la Universidad de Columbia.
La medida refleja la compleja interacción entre la estrategia geopolítica de Washington, los intereses económicos globales y la frágil situación interna venezolana, marcada por una deuda creciente y un sector energético en crisis.