De “Terrorismo” a “Clientelismo”: EE.UU. Modifica Acusación Contra el Cartel de los Soles y Retira a Maduro Como Líder

La revisión judicial estadounidense redefine la naturaleza del grupo, priorizando cargos por narcotráfico y corrupción, mientras Maduro se declara “prisionero de guerra” en Nueva York.

En un giro significativo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha reformulado su acusación contra el llamado Cartel de los Soles, pasando de designarlo como una “organización terrorista” a describirlo como un “sistema de clientelismo” vinculado al narcotráfico. Además, en los nuevos documentos judiciales presentados tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se eliminó la referencia a Maduro como líder de la organización.

Esta revisión ocurre poco después de que el Departamento de Estado incluyera formalmente al Cartel de los Soles en su lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) en noviembre de 2025, una decisión que otorgaba al gobierno del presidente Donald Trump mayores herramientas para imponer sanciones y perseguir penalmente al régimen de Caracas.

Según la nueva imputación de la Fiscalía estadounidense, el foco ahora está en un esquema de corrupción y enriquecimiento ilícito de élites venezolanas, que operarían bajo una red difusa dentro de las Fuerzas Armadas y el Estado. El término “Cartel de los Soles” se menciona solo dos veces en el documento actualizado, en contraste con la acusación de 2020, donde aparecía repetidamente y señalaba directamente a Maduro y altos funcionarios chavistas como cabecillas.

Expertos en crimen organizado, como el centro de estudios InSight Crime, han señalado previamente que el Cartel de los Soles no es una estructura jerárquica tradicional, sino una red de células criminales incrustadas en instituciones del Estado venezolano. Esta perspectiva parece alinearse con la nueva línea argumental de la justicia estadounidense.

Mientras tanto, la posición internacional sobre la existencia del cartel sigue dividida. Países como Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú lo reconocen como organización terrorista, en sintonía con Washington. Sin embargo, Colombia, bajo el presidente Gustavo Petro, rechaza su existencia como entidad formal, atribuyendo el tráfico de cocaína a redes criminales transnacionales.

En el plano militar, EE.UU. mantiene un despliegue naval en el Caribe —la operación “Lanza del Sur”— con miles de efectivos y buques de guerra, incluido el portaaviones USS Gerald R. Ford. El Pentágono afirma haber destruido embarcaciones y neutralizado presuntos narcotraficantes como parte de esta campaña.

Maduro, tras ser trasladado a Nueva York, se declaró “no culpable” en su primera comparecencia ante la justicia estadounidense este lunes, afirmando ser un “prisionero de guerra”. Venezuela, por su parte, ha negado sistemáticamente la existencia del Cartel de los Soles y denuncia que las acusaciones forman parte de una campaña para desestabilizar al país.

Este cambio en la estrategia legal de EE.UU. refleja un ajuste en el enfoque: de una persecución por terrorismo a un proceso centrado en narcotráfico y corrupción sistémica, lo que podría tener implicaciones en el desarrollo del juicio y en las relaciones internacionales con Venezuela y sus aliados.

 

 

Fuente: Agencias