En la madrugada de este miércoles, el poderoso huracán Melissa impactó la costa sur de Cuba en el municipio de Guamá, Santiago de Cuba, tras haber descendido a una Categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, pero no sin antes causar una devastación significativa en Jamaica como un ciclón de categoría máxima.
Toque de tierra en Cuba
La pared del ojo del huracán tocó tierra en la zona de playa El Francés, según confirmaron las autoridades meteorológicas. Aunque su intensidad había disminuido tras su paso por el Caribe, Melissa llegó a territorio cubano como un ciclón de gran potencia, con vientos máximos sostenidos que alcanzaban los 295 kilómetros por hora en su punto álgido. Las alertas emitidas enfatizaron el peligro inminente de lluvias intensas, inundaciones y peligrosas marejadas ciclónicas para las zonas costeras afectadas.
Destrucción previa en Jamaica
La trayectoria de Melissa ha estado marcada por una fuerza excepcional. Antes de llegar a Cuba, el huracán azotó Jamaica con toda su furia, tocando tierra como un catastrófico huracán de Categoría 5 con vientos cercanos a los 300 km/h. Los reportes iniciales indican daños generalizados y una “destrucción devastadora” en la isla, donde las autoridades trabajan en labores de evaluación y rescate.
Un huracán histórico
Melissa se ha consolidado rápidamente como uno de los huracanes más intensos jamás registrados en la cuenca del Atlántico norte. Con una presión central mínima de 892 milibares, se sitúa como el tercer ciclón más poderoso de la historia, empatando en intensidad con el legendario Huracán del Día del Trabajo de 1935. Solo los huracanes Wilma (2005) y Gilbert (1988) han superado estos registros.
La dimensión física del fenómeno subraya su peligrosidad. Los vientos con fuerza de huracán se extienden hasta 45 kilómetros desde su centro, mientras que los vientos con fuerza de tormenta tropical abarcan un radio de hasta 315 kilómetros, lo que representa una amenaza para una extensa área.
Llamado a la precaución
Las autoridades cubanas, citando fuentes de Prensa Latina y Granma, han hecho un llamado urgente a la población para mantener extremas medidas de precaución, permanecer en refugios seguros y seguir al pie de la letra las instrucciones oficiales. La prioridad inmediata es preservar vidas humanas mientras el huracán Melissa continúa su trayectoria, dejando atrás un recordatorio de la fuerza implacable de la naturaleza.