El presidente Gustavo Petro informó que en la operación, dirigida contra el líder disidente “Iván Mordisco”, se recuperaron 11 fusiles y lamentó la pérdida de vidas humanas en el marco de la ofensiva contra el narcotráfico.
Una operación militar conjunta de bombardeo y despliegue terrestre en la región del Guaviare resultó en la neutralización de 25 guerrilleros de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en lo que el Ministerio de Defensa calificó como la acción más contundente contra la guerrilla en los últimos años.
El presidente Gustavo Petro confirmó este martes a través de su cuenta de X los resultados de la operación, destacando la recuperación de 11 fusiles y expresando su pesar por las víctimas mortales. “Muy lamentable las pérdidas de vidas humanas de colombianos”, escribió el mandatario, aclarando que este grupo armado estaba “al servicio de un ejército privado de la junta del narcotráfico”.
Operación contra líder disidente
La ofensiva militar tenía como objetivo principal a “Iván Mordisco”, líder de una de las principales disidencias de las FARC que se mantienen activas en el país. La operación combinó bombardeos aéreos con acciones de disolución terrestre en zonas selváticas del departamento del Guaviare, tradicional bastión de la guerrilla.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, destacó en rueda de prensa la importancia estratégica de este golpe a las estructuras armadas ilegales, señalando que “esta fue la operación militar contra guerrilleros más contundente de Colombia en los últimos años”.
Balance de la ofensiva contra grupos armados
Sánchez Suárez proporcionó además cifras significativas sobre el esfuerzo militar del gobierno durante este año, revelando que “se han neutralizado más de 4.000 integrantes de grupos armados organizados”, incluyendo miembros del Clan del Golfo, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC.
El ministro agregó que Colombia registra actualmente “un promedio de 13 neutralizaciones diarias”, lo que representa “una de las ofensivas más altas de los últimos años” contra las organizaciones criminales que operan en el territorio nacional.
Esta operación marca un hito significativo en la política de “Paz Total” del gobierno Petro, demostrando la continuidad de las acciones militares contra grupos armados ilegales mientras se mantienen los diálogos de paz con algunas de estas organizaciones. La simultaneidad de operaciones militares y procesos de negociación refleja el complejo escenario de seguridad que enfrenta el actual gobierno colombiano.