El buque cisterna Regina, que transporta crudo venezolano para la empresa comercializadora Trafigura Group, llegó este miércoles a las costas de Curazao, según confirmó el primer ministro de la isla, Gilmar Pisas, a través de sus redes sociales. Este movimiento representa un paso concreto en el plan autorizado por el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, para comercializar petróleo venezolano a través de empresas privadas.
La agencia de noticias Bloomberg reportó que Trafigura, junto con Vitol Group, fue seleccionada por la administración Trump para manejar la venta de hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano, aprovechando su amplia capacidad logística global. La llegada de los buques a aguas del Caribe marca el siguiente paso operativo, y se espera que la región funcione como un centro de distribución para las exportaciones.
Según documentos consultados por Bloomberg, el buque Regina descargará en Curazao aproximadamente 563.000 barriles del crudo pesado venezolano Merey 16. En paralelo, Vitol Group tiene previsto descargar 600.000 barriles del mismo tipo de crudo, los cuales se encuentran actualmente a bordo del buque Volans, posicionado frente a la costa venezolana.
Este desarrollo materializa una de las estrategias clave de la actual política energética de Estados Unidos hacia Venezuela, que busca redirigir y controlar una parte de las exportaciones petroleras del país, tradicionalmente manejadas por la estatal PDVSA. La operación con Trafigura y Vitol representa un canal alternativo para llevar el crudo venezolano al mercado internacional bajo el marco de las autorizaciones emitidas por Washington.