En una declaración contundente durante una conferencia de prensa realizada el [inserte fecha de la conferencia], el Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, instó a poner fin a las hostilidades en Oriente Medio, destacando que tanto el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) como la inteligencia estadounidense han confirmado que Irán no ha intentado ni producido armas nucleares. Esta declaración llega en un contexto de creciente tensión en la región, amplificada por recientes ataques de Israel y los Estados Unidos.
Lavrov subrayó que la ausencia de evidencia en torno al desarrollo de armas nucleares por parte de Irán contrasta con las justificaciones que se han utilizado para legitimar acciones militares en su contra. “Todavía no vemos evidencia de que Irán estuviera desarrollando armas nucleares, que fue la principal, si no la única, justificación para la guerra”, afirmó.
En un marco de conflicto, Israel y Estados Unidos llevaron a cabo un ataque conjunto en la madrugada del 28 de febrero con la intención de “eliminar las amenazas” que representa la República Islámica. Este ataque resultó en la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares, lo que ha propiciado una escalada en las tensiones de la región.
Como respuesta a estos ataques, Irán ha lanzado varias oleadas de misiles balísticos hacia Israel y ha atacado bases estadounidenses en diversas naciones de Oriente Medio, intensificando aún más el conflicto.
Rusia, como potencia clave en la diplomacia internacional, reitera su llamado a la calma y al diálogo en la región, subrayando la necesidad de un enfoque basado en la paz y la cooperación para evitar una mayor escalada de la crisis.