En un emocionante comienzo de la misión Artemis II, los cuatro astronautas a bordo de la nave espacial Orión despertaron hoy después de su lanzamiento exitoso el miércoles desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida. El equipo, compuesto por el comandante Reid Wiseman, la especialista Christina Koch, el piloto Victor Glover y el astronauta canadiense Jeremy Hansen, dedicó su primer día en el espacio a orbitar nuestro planeta antes de prepararse para su viaje hacia la Luna.
Este jueves, a las 7:06 horas (hora del este de EE. UU.), la NASA sorprendió a los tripulantes con la animada canción “Sleepyhead” de la banda Young & Sick, marcando el inicio de su jornada en el espacio tras un breve periodo de descanso. Aproximadamente 12 horas después del lanzamiento, la nave Orión activó su motor principal durante 43 segundos para ajustar su trayectoria, estableciendo una órbita terrestre que se alinea con su rumbo hacia la Luna.
La tripulación llevará a cabo un período de descanso adicional de cuatro horas y media antes de comenzar su primer día completo en el espacio. Durante las próximas 24 horas, el equipo llevará a cabo pruebas de sistemas cruciales, a la vez que evaluarán la viabilidad de continuar su trayecto lunar. Si todo marcha según lo planeado, prevén alcanzar el lado más oculto de la Luna el lunes, 6 de abril, marcando un hito histórico al llegar al punto más distante en el espacio explorado por el ser humano, a más de 400,000 kilómetros de la Tierra.
Más tarde en el día, el equipo de administración de la misión se reunirá para evaluar el estado de los sistemas de la nave y dar la aprobación necesaria para la próxima maniobra de propulsión que llevarán a los astronautas más allá de la órbita terrestre por primera vez desde 1972.
La NASA se enorgullece de llevar a cabo esta misión de 10 días, la segunda del programa Artemis, que sigue al vuelo no tripulado realizado en 2022. Artemis II pone un paso firme hacia el regreso de humanos a la Luna, con el objetivo de establecer una presencia permanente en el satélite natural y sentar las bases para futuras exploraciones a Marte.
La misión Artemis II representa un avance significativo en la exploración espacial y promete un legado duradero en la historia de la humanidad.