En una ceremonia celebrada en la Universidad de Defensa Nacional de Pekín, el presidente de China, Xi Jinping, instó a los altos mandos del Ejército Popular de Liberación (EPL) a despojarse de cualquier sentido de superioridad y a reafirmar su papel como «servidores revolucionarios». Estas declaraciones se produjeron en un contexto de purgas recientes en la cúpula militar, que han conllevado a investigaciones disciplinarias de altos funcionarios.
Xi, quien también preside la Comisión Militar Central (CMC), resaltó la importancia de mantener una firme creencia en el marxismo y una lealtad inquebrantable al Partido Comunista Chino (PCCh). En su discurso, enfatizó que los líderes militares deben liderar con el ejemplo, participando activamente en las actividades políticas internas del partido y siendo honestos en sus acciones.
El mandatario advirtió que cualquier interés personal o acto de corrupción es incompatible con los valores centrales del PCCh y demandó que todos los miembros del Ejército sean tratados con igualdad ante la ley, sin excepciones.
Sus declaraciones se producen tras varios meses de destituciones e investigaciones que han afectado a importantes figuras militares, incluidos exministros de Defensa y altos oficiales de la CMC. Además, el contexto de sus comentarios incluye el reciente anuncio de un aumento del 7% en el presupuesto de defensa para 2026, una cifra que representa una leve disminución respecto a incrementos anteriores.
A medida que el Ejército Chino continúa su proceso de modernización, Xi Jinping reafirma su compromiso de asegurar que los líderes militares se alineen con los objetivos y principios del PCCh, fortaleciendo así la disciplina y unidad dentro de las fuerzas armadas.