En un importante desarrollo en las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos, el Gobierno venezolano ha anunciado la recuperación del control de sus sedes diplomáticas en territorio estadounidense. La noticia se dio a conocer este sábado por un grupo de funcionarios encabezados por la presidenta encargada Delcy Rodríguez durante su visita oficial a Washington.
Felix Plasencia, encargado de negocios de Venezuela para EE.UU., anunció a través de la plataforma X que el Gobierno ha “recuperado” los edificios consulares, que serán “rehabilitados” para servir a “todos los venezolanos”. Este anuncio se produce en un contexto de recientes cambios políticos y diplomáticos entre ambos países.
La noticia llega tras el control temporal que EE.UU. ejerció sobre la embajada y las sedes consulares de Venezuela en 2023, tras la disolución del “gobierno interino” encabezado por el opositor Juan Guaidó, reconocido por Washington como el presidente legítimo de Venezuela.
Se espera que la reapertura de la embajada y las sedes consulares tenga un impacto positivo para los casi un millón de migrantes venezolanos que residen en EE.UU., facilitándoles la obtención o renovación de pasaportes y otros servicios consulares.
Este anuncio coincide con una relajación reciente de las sanciones impuestas a Venezuela por parte del Gobierno de Donald Trump, una medida que busca facilitar la reapertura de la embajada y allanar el camino hacia un restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
El Departamento del Tesoro ha emitido una licencia que levanta algunas de las restricciones sobre las misiones del Gobierno venezolano en EE.UU. y aquellas de Venezuela ante organismos internacionales ubicados en territorio estadounidense.
Desde la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero en Caracas, las relaciones entre la Administración de Trump y el Gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez han mostrado signos de aproximación, culminando con el restablecimiento formal de las relaciones diplomáticas a principios de marzo.
El Gobierno de Venezuela considera que este es un paso significativo hacia la normalización de sus relaciones internacionales y reitera su compromiso de trabajar por el bienestar de todos los venezolanos.