El canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Yván Gil, expresó este lunes su firme rechazo a las recientes declaraciones del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, las cuales consideró como un reflejo de una “narrativa parcializada” que no toma en cuenta la realidad del país y las consecuencias de las sanciones internacionales sobre la población venezolana.
Durante una rueda de prensa, Gil subrayó que las afirmaciones del Alto Comisionado son una reiteración de acusaciones infundadas que ignoran el contexto complejo que enfrenta el pueblo venezolano. “Es evidente que le cuesta desprenderse de la agenda del extremismo en Venezuela, y en lugar de abordar las graves violaciones de derechos humanos en otras partes del mundo, elige enfocarse en un sesgo inmoral contra nuestro país”, declaró.
El canciller enfatizó que la postura de la ONU no solo obstaculiza la posibilidad de establecer una colaboración técnica seria con el organismo internacional, sino que también transforma a la entidad en una “caja de resonancia de falsedades”, lo que perjudica el espíritu de cooperación que debería prevalecer en temas relacionados con los derechos humanos.
Reiterando el compromiso de Venezuela con la paz y la convivencia, Gil hizo un llamado a la comunidad internacional a unirse a los esfuerzos de respeto y entendimiento. “Quienes deseen contribuir al bienestar del pueblo venezolano serán bienvenidos en la construcción de un futuro de paz”, aseguró.
La declaración se produce en un contexto donde el gobierno venezolano busca reforzar la cooperación con organismos internacionales que respeten su soberanía y la dignidad de su pueblo, al tiempo que enfrenta desafíos internos y externos relacionados con la situación de los derechos humanos.