El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga, denunció hoy la reanudación de los ataques rusos contra las infraestructuras energéticas del país, una medida que coincide con el descenso drástico de las temperaturas, que en algunas regiones llegan a caer hasta 20 grados bajo cero. Según informó el ministro, Rusia ha empleado un total de 450 drones y más de 60 misiles en esta ofensiva.
Los ataques han tenido como objetivo diversas regiones de Ucrania, incluyendo Kyiv, Dnipropetrovsk, Járkov, Sumi y Odesa. Sibiga destacó que “Vladímir Putin ha esperado a que las temperaturas bajen y ha acumulado drones y misiles para continuar sus ataques genocidas contra el pueblo ucraniano”.
Estos ataques se reanudaron tras una pausa que comenzó el jueves pasado, coincidiendo con conversaciones entre el presidente ruso Vladimir Putin y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un cese temporal de bombardeos. Sin embargo, Sibiga enfatizó que “ni los esfuerzos diplomáticos que se prevén en Abu Dabi esta semana, ni las promesas a Estados Unidos han impedido que continúe su terrorismo contra la gente corriente en el invierno más duro”.
El ministro ucraniano hizo un llamado a la comunidad internacional para implementar nuevas sanciones contra Moscú y para reforzar las defensas aéreas de Ucrania, con el objetivo de proteger a la población civil y garantizar la seguridad en este periodo crítico.
“Es imperativo que el mundo se una contra esta agresión y que se tomen medidas efectivas para detener el sufrimiento de los ucranianos”, concluyó Sibiga.